sábado, 21 de julio de 2012

Un contrato de privacidad


Es curioso. Hace un rato le conté una cosa a un amigo que a continuación publicaré aquí. Es algo bastante privado e importante, como otras cosas que tengo aquí escritas. Esto es un blog público y cualquiera puede acceder a él. Sin embargo, entiendo que cualquiera que conozca esta dirección me conoce, o que cualquiera que me conoce sabe lo suficiente respecto a mi forma de ser y como enfoco la privacidad y la compartimentación estanca de mi vida para no " saltar ", convirtiendo una carta de mi yo presente a mi yo futuro en algo que trascienda de aquí.
Decía " Vero la buena " de mi clase que no comprende como hay gente que expone su vida de forma tan natural, siendo ella una persona reservada. Yo le expliqué mi teoría, según la cual desnudandote ante un auditorio anónimo trivializas tu vida, permitiendote aligerar tus problemas y que te sea más fácil sonreír. Otra gente tendrá otras teorías o motivos pero, en mi caso, desde que tengo internet me resulta terapeutico transmitir mis problemas a perfectos desconocidos de forma que tengo la impresión de aligerarme de ellos. Aún así, y ahora estoy pensando principalmente en Carlos, quiero que sepáis que si os cuento cara a cara a alguno de ustedes algo que me preocupa o algo muy privado, realmente estoy depositando un voto de confianza muy importante. No suelo equivocarme con los tíos, pero aún así quiero dejar constancia aquí de que... bueno, oye. Que gracías por escucharme. Y ahora si no os importa, sigo con mi vida en articulillos absurdos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario