jueves, 26 de julio de 2012

Acerca de la crueldad gratuita


Hola gente. Hoy me ha pasado una cosa curiosa. He borrado un video en mi muro del feisbu. Esto no tiene nada, pero es raro porque mi muro es tanto mío como de mis colegas y cualquiera puede publicar en él su mierda. Para eso somos colegas.
¿ Qué tenía de especial este video ? Era de una mujer inmensamente gorda versionando una canción de Adele. La colega que me lo pasó, como otros colegas míos, encuentran divertido reírse de gente que tiene aspectos grotescos o enfermedades muy graves. En tanto y en cuanto la cosa no llegue a los enfermos mentales nos podemos llegar bien. Nadie que insulte a un enfermo mental puede ser colega mío.
Ahora bien, ¿ qué tengo yo en contra de que se insulte y se falte ? No es una cuestión moral. Yo no soy tan buena persona. Ni considero que todos seamos hijos de Dios, ni tengamos los mismos derechos, ni pollas. Más bien creo en un respeto inherente a uno mismo. Yo no puedo extender el sufrimiento gratuitamente por el mundo. Tiene que obedecer a una lógica. Por eso estoy en contra de burlarse de una persona que tiene una deformidad. Quizás esa persona se lo merezca al exhibirse gratuitamente, o quizás sea algo merecedor de respeto y admiración. Yo no soy quién para juzgarlo. Pero sí para juzgarme a mi mismo y yo no me respetaría si me riese de una persona por un rasgo suyo. ¿ Acaso soy yo perfecto ? Si lo fuese sería una muestra de magnanimidad, que es algo que tampoco soy.
No. Yo considero que tenemos la obligación de hacer del mundo a nuestro alrededor un lugar mejor. Si eso implica el uso de crueldad, que así sea. Pero si empezamos a banalizar la crueldad terminaremos por perderle el respeto y, con ello, nos perderemos el respeto a nosotros mismos. Yo no me rio de un pobre desgraciado que sale en " tu si que vales " haciendo el ridículo porque, por un lado, considero que exponerse al ridículo lo hace a uno merecedor de un cierto respeto y, por otro, porque al reírme de ellos estoy ejerciendo crueldad sobre unas personas a las que no conozco y que no me importan. Por tanto, ¿ qué sentido tiene esa crueldad ? No me produce placer como el humor negro, ni me reporta un cierto sentido de la justicia como determinadas ironias. Es ser un niño jugando a arrancarle las alas a una mariposa y, a pesar de que en algunos aspectos agradecería volver a ser un niño, ese no es uno de ellos.
Portaros mal

Sr Ale

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