O quizás queriendo. Yo soy una persona que confía mucho en su subconsciente, y que en cierto sentido creo en el destino. Por tanto hay veces en que, en lugar de comerme el coco, tiro un dado y hago lo que me dice. Metaforicamente hablando. En este caso, tras un par de semanas dandole vueltas a que hacer, la decisión ha sido tomada por mi. O mejor dicho, mi estomago ha tomado la decisión por mi.
Ha sido un gran fin de semana. Pero sobre todo me gusta la actitud con la que me lo he tomado, como que lo que sucede en las Vegas se queda en las vegas. He conocido a gente maravillosa a la que sé que no volveré a ver nunca, o quizás sí pero... ¿ a quién le importa ? Demasiado a menudo me dejo llevar por el sindrome de diogenes social y estiro circunstancias, relaciones y tratos más allá de su esperanza de vida natural. ¿ Por qué ? Aún recuerdo cuando salía con Karen y, en momentos de pasteleo criminal, le decía " no sé que haría sin ti ". Y ella se reía y me decía " pues lo mismo que haces ahora, pero sin mi ". Y al final es así.
Lo curioso es que terminamos haciendo lo correcto un poco a regañadientes. Me he resistido todo lo que mi tozudez ha dado de sí, hasta que al final la vida ha puesto todo en su sitio. Sin pega. Y bueno, voy a dejar de darle vueltas a la cometa, que estoy todo cansado como si llevara dos días de guardias seguidos y me noto incongruente y ridiculo. Un abrazo, gente. Estoy rebosante de cariño, porque sita Rice&chicken sabe de sobra como cuidarme y lo ha hecho de categoria estos días. Y tengo una pequeña esperanza para el futuro, de volver allí arriba a ver... tachaaaan ! Baloncesto :-)
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