viernes, 2 de septiembre de 2011

Tal y como vienen se van

Todo ocupa una fase en nuestra vida. Existe un comienzo y un final y una de las mejores cosas que uno consigue a medida que madura es asumirlo y disfrutarlo. Claro que hay despedidas más duras que otras, y algunas de esas se nos quedan atascadas en la garganta durante días, semanas o incluso meses. Pero eso también es bueno, porque implican que hemos querido mucho y por eso ahora lamentamos mucho. Hay una palabra que he leido bastante en ingles, grief. Que como verbo se usa " to grieve ". Me gusta mucho. Viene a ser algo así como lamentar la perdida de algo con lo que has establecido un profundo vinculo, pero el sonido, con esa gr poderosa y luego una uve que suena a efe me encanta. Sigo pintando colores con los oídos, dado que mis ojos son unos malditos traidores.

Y hoy tengo algo que grieve. He ido a renovar el compromiso y he pasado por el hospital para hacer el reconocimiento. Me han dicho que con los resultados que he sacado en la espirometria, si ahora estuviera en la calle no podría ni entrar en Marina. Por supuesto descartado totalmente el acceso a curso de suboficial. Bien. Justo cuando estoy en la cuerda floja, organizandome para renunciar a mi vida privada OTRO mes a base de academia, gimnasio, piscina, pagando una pasta...
No me rindo. Yo no valgo para eso. Se pelea hasta que no se puede pelear más, porque la lucha dignifica. Voy a buscar un alergologo, voy a seguir yendo a la piscina, voy a estudiar. Y voy a buscarme alternativas, siempre.

Pero no es solo eso lo que he perdido. Hay ilusiones que se van. Igual que este año ha entrado en mi vida gente maravillosa, también ha salido gente muy buena. Dentro de unos días se irán a Madrid gente muy importante para mi. Una campaña sin ir a navegar y he perdido a casi todo el barco, aunque eso es algo que ya podía imaginarme. Cosa curiosa, hoy en el hospital me he encontrado a cursos míos a los que no tomaba demasiado en serio y son gente simpatica. Me ha encantado la reacción de Glenis, esa mujer es fantastica. Sigue siendo un misterio y eso me gusta. Pero aparte de ella, la verdad que me estoy viendo muy solo. Y bueno, son cosas que se asumen. Planes a medio y corto plazo que se calculan dejando poco espacio para la esperanza. ¿ Lo ultimo que se pierde ? Es una frase vacia, como tantas. La esperanza, en mi caso, es dejar margen para las sorpresas. Y si no fuera por esa posibilidad de sorpresa, probablemente ya me habría suicidado. ¿ Qué sentido tiene vivir cuando conoces todas las respuestas ? Una colega hablaba de las experiencias que le faltan por descubrir. Es lo mismo con otro nombre, aprender, sentir.

Pero hablando de sentir, yo estoy más hueco y vacio de lo que he estado en meses. El sabado me rayé, porque me sorprendió desarrollar sentimientos. ¿ Yo ? ¿ Sentimientos ? Y más en este caso. Venga hombre, no me jodas. Pero eso está arreglado o camino de, porque por una vez y sin que sirva de precedente parece que he dado con alguien que tiene la cabeza en su sitio. Pero lo del examen es distinto. A mi me gusta mi trabajo. Me gusta de verdad. Y lo entiendo, se me da bien... me justifica. Es una parte grande de mi vida. Y encontrarme con que mi genetica me frustra... maldita sea. Llevo toda mi vida luchando contra mi cuerpo, y a la vez intentando encontrar paz en ello. Ya está bien, ¿ no ? Cojones. Intento que mi lucha no salpique a nadie, pero es que entre los errores de mis padres y los errores de mi genetica, parece que yo nunca me equivoque con algo. Y yo asumo mis errores el primero, pero cuando los tenga. Que estoy hasta el mismo de pasarme la vida pagando facturas que deja otra gente. Dejadme a mi mismo partirme el higado, el corazón y el alma y LUEGO ya me reclamais. Que manda caralho, tener la genetica de mi abuelo y mis primos, que es una maravilla, y que porque mi madre se juntó con un inutil yo sea un mutante.

Bueno, ya lo he dicho. Y ahora voy a escuchar un directo de metallica y a cagarme en Dios. Uf, qeu a gusto me he quedado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario