martes, 13 de septiembre de 2011

Estoy asomado al mundo, sentado sobre una bita en el castillo del barco, y a mi espalda se agita el fantasma de una melena. El tiempo pasa y las cicatrices se van acumulando, nueva sobre vieja, para luego dejar de ser herida, secarse y que el viento se las lleve.
Los perros no tienen glandulas sudoriparas, así que para expulsar el exceso de calor de su cuerpo deben evaporar saliva, por eso tienen la boca siempre abierta y babean tantisimo. En mi caso, me he hecho una piel tan dura que las lagrimas no salen, así que se acumulan y, a veces con suerte, las destilo en vino de sueños con el que me emborracho en noches sin luna. Ahora la luna llena sale y los lobos aullan ahí fuera. Hace frío por dentro, aunque afuera el sol derrite el asfalto y el mar es un plato donde se refleja algo que ni yo mismo sé que tengo en mi interior.
Sobre el puente brilla algo. Quiero estar ahí fuera otra vez, con el viento tirandome de la ropa, la cama llamandome y el olvido resbalando sobre mi piel como besos de sal. Hace tiempo, hace bastante tiempo, conocí a una mariposa oscura, una mariposa de coral. Al contrario que las mariposas normales, esta mariposa tenía colmillos. Colmillos tan frios que quemaban, afilados como agujas, tras unos labios de piel de serpiente. Esta mariposa oscura bebía lagrimas, como un vampiro bebe sangre y jugó a devorarme. Pero yo soy un perro viejo y tengo arrugas a los lados de los ojos, cicatrices hechas de tanto sonreír y de sol, pero también hechas de otras cosas. Y tengo la piel muy dura, tanto que, cuando quiero hacerme daño, tengo que usar cosas y gente muy afilada para poder sentir algo.
Y no funcionó. Estaba destinado a acabarse tal y como empezara, un juego peligroso, una danza de cuchillos verbales. La muerte lenta acecha en cada esquina pero la muerte rapida, el heroe que se aleja caminando contra el viento para no ser recordado ni siquiera en canciones y convertirse en mito, esa está siempre más allá del horizonte.

Pero las canciones de los bardos permanecerán, como cantaban Blind Guardian. Y anoche bebí literatura, mezclada con jugo de sueños, y tuve la suerte de compartir algo que escribí con alguien que sabe leer. Y hablamos de leer, de escribir y de vivir literatura. Gracías sita K, se agradece tener una critica ahora que estoy intentando hacer caso a Eva. Porque si bien es cierto que a veces lo pasa uno mal, también es cierto que todo lo que viene vuelve y que la vida es equivocarse para crecer. Hablaba sobre el hedonismo con una colega el otro día y ella decía que sus placeres son comer y follar. ¡ Que tragedia ! Musica, cine y literatura. ¡ Tanto por devorar ! Mi colega de Kiev dice que estoy siempre hambriento. Pero para mi el hambre es igual a curiosidad y hay tanto por disfrutar en la vida, tanto por conocer, tanto por compartir. Me da un poco de lastima la gente que sufre mutilación de la curiosidad y vive encerrada en un mundo pequeñito, hecho de realidades comodas y facilmente masticables. Yo tengo indigestión emocional casi cada semana, ¿ y qué ? La vida está hecha de colores, tantos como puedas imaginarte.
Ayer me dijeron algo divertido. Que hay muchas maneras de matar a un caiman. Pero es más difícil de lo que parece, porque cuando se siente amenazado un caimán se va al fondo y se confunde con el barro. E intentad sacarlo de ahí. Buena suerte, personajes. Que vuestras vidas sigan siendo historias que merezca la pena contar.

Un abrazo de mentira
Sr Ale


P.D: Nota para luego. Escribir las cosas que he aprendido con la mariposa y las que he aprendido conmigo mismo, como que para ser amado primero hay que amar y que tengo hambre de cariño.

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