miércoles, 21 de septiembre de 2011

Driving home

O quizás conduciendo a ninguna parte. La gente acaba el día por la noche, se monta en el coche y, mientras pone musica agradable, conduce a casa para olvidarse de todo y descansar.
Yo no. Yo me levanto por las mañanas, hago todo lo que puedo por despegarme las sabanas emocionales y arranco a casa. O a lo que pasa por casa, porque en estos días ya ni siquiera eso. Me he convertido en un nomada absoluto, desarraigado de mi mismo, perdido en un mundo sin orientaciones, sin motivación, sin sentido. Necesito encontrar fuerzas para crecer.

Y mientras tanto, me diluyo en una poción. Mezclo limón, sangre, lagrimas y azucar, y lo que sale es algo bastante parecido a mi. Esta mañana charlé con Radi, niña de luz, que siempre bendice mis días pero hoy no fue capaz. La piscina sigue siendo mi talón de aquiles. Relajarme es mi talón de aquiles. Toda la vida he vivido al límite de la tensión, siendo antigaditano en el sentido de que si puedo exigirme me exijo y ahora... aprender a dejar de ser para ser. ¡ Qué difícil ! Aprender a relajarse, a flotar, a negarte a ti mismo. Estoy incluso pensando en ir a un psicologo para buscarme ayuda en ese sentido, porque no puedo. Es algo demasiado nuevo para mi.

Más cosas. Ayer le escribí a una muchacha que somos tan buenos como la suma de nuestros personajes, y tan malos como el peor de ellos. Dentro de mi cabeza hay demasiada gente y por eso me doy miedo, porque hay verdaderos bichos ahí. Pero lo común es que uno sea una superposición de señales, materia y onda a la vez. En mi caso, la carne es solo un extra, algo secundario con respecto a la descomposición en onda y materia. Con una frecuencia que cambia, una longitud de onda que a veces está más cerca y a veces más lejos, una temperatura... somos luz, como decía Macaco. Algunos más que otros. Echar de menos... es solo otra forma de estar. Porque esa es una de las grandezas del español, que es un idioma que distingue entre ocupar fisicamente un lugar, estar, y poseer unas ciertas caracteristicas, ser. Hay gente que confunde una cosa con otra, confunde el parecer algo con serlo, confunde el encontrarse de una determinada manera con poseer ciertos rasgos. La gente confunde las estrellas del cielo con la luz reflejada en un estanque, se pierde en valoraciones subjetivas de hechos objetivos, ajenos a los juicios de valor.
Y mientras, yo bailo a la pata coja algo de ska. Porque quiero ser feliz, quiero disfrutar. Quiero sonreír y quiero abrazar a alguien. Y quiero que merezca la pena vivir, aunque solo sea un ratito.

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