miércoles, 31 de octubre de 2012

Respect


Uno de los primeros fallos que cometemos la gente que carecemos un poco de seguridad en nosotros mismos, o que simplemente dudamos a veces, es acusar a los demás de errores que son nuestros. Tomar actitudes como hechos o circunstancias como evoluciones y procesos. No tiene nada que ver. A veces las cosas suceden simplemente porque son así y no hay que darles más vueltas. Se aceptan tal y como son y se sigue adelante.
Claro que no aprenderiamos nada si lo dejaramos ahí. Hay que hacer un analisis, pero no para depurar responsabilidades y repartir sentimiento de culpa, sino para entender el porqué y si queremos o no que vuelva a suceder. Yo estoy en un momento bastante particular. Busco asideros y tomo decisiones, algunas de las cuales no verán sus resultados hasta dentro de semanas.

Ayer estuve dandole vueltas a una conversación que tuve con Karen, mi ex. Le dije que no me parecía apropiado consagrar mis vacaciones a verlos a ellos, cuando a ellos yo realmente no les importo. Me dijo que dejara de llorar como un bebe. Tiene razón. Yo tengo que asumir que cada persona tiene su vida y que a veces son complementarias con las demás y a veces no. Y que en un entorno geografica y emocionalmente cambiante, tu amigo del alma puede que no aparezca durante semanas o meses en tu vida. Y bueno, oye, shit happens como dicen los guiris.
Pero ahí entra la nota de calidad. Yo hablo de intenciones. Es el leitmotiv de aquella primera conversación con fly, fly, black butterfly. No estoy hablando de gente que anda liada y no tiene tiempo para acordarse de los demás. Hablo de gente a la que simplemente no le interesa o importa. Si yo, por ejemplo, tengo ganas de ver a alguien y de que se venga conmigo se lo digo. Y si no, no. No creo en el compromiso, en las cosas que se hacen obligado o por sentimiento de culpa o por... no no. Si alguien quiere verme, me lo demuestra. Y si no quieren verme no pasa nada. Yo tampoco soy tan expresivo como debiera y aquí entro en lo que decía antes de echar a los demás la culpa de fallos que son nuestros. Yo no puedo pedirle a nadie que esté pendiente de mi si yo no estoy pendiente de él. Así que vamos a trabajar en ello. Y vamos a ver que hago con mis vacaciones, con mis colegas, con mis libros y, en general, con la depresión de otoño que me estoy pegando. Que vaya semanita llevo, me tenéis contento.

Un ex-sonrojado Ale
chau chau

P.D: Si soy el primero que hurta el compromiso, ya no solo con chicas sino incluso con colegas, luego no puedo quejarme de que no me integro. Pero, ¿ realmente quiero integrarme ? Interesante pregunta.

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