miércoles, 10 de octubre de 2012
Demasiado cinismo
Pensaba esta tarde que ya no muevo la colita con cada caricia que me hacen. Soy perro de mar, sí, pero no dejo que cualquiera camine a mi lado. Estoy aprendiendo mucho de la princesita, y una de las cosas que he estado aprendiendo me he dado cuenta hoy.
La atracción, como toda relación, es progresiva. Va por fases. Uno tantea el terreno y explora sus sensaciones, a la vez que explora los estimulos que recibe de la otra persona. Hay un doble conocimiento, interno y externo. Es la valoración de dichos estímulos y sensaciones lo que te da una ídea del estado real de la relación. La mariposa de coral, fly fly black butterfly, y yo estamos tan lejos en el tiempo y el espacio que casi nos hemos perdido. Bueno, yo sigo mi camino, imperturbable mochila en mano, perro mental a mi lado, un nomada de la vida y del alma. Ella parece un poco más indefinida, pero hace tiempo tomé la decisión de dejar que caminara a mi lado quién quisiera. Y quién no, ya sabe donde está el camino. No se está tan mal solo, aunque la libertad sea un arma de doble filo.
Como iba diciendo, hoy he estado observando los estimulos y las sensaciones. Normalmente tengo quince años, pero cuando hace falta tengo los treinta que pone mi dni y unos cuantos más, y necesito feedback. Así que sonrío, asiento con la cabeza y sigo guardandome cosas para mi. No hay que decir todo lo que se piensa, pero sí hay que pensar todo lo que se dice.
¿ Me estás leyendo, Eva ? Parece que al final voy aprendiendo. Será este maldito curso, que te vuelve loco.
Y ahi sigo. Mañana puede ser un gran día o puede ser un desastre, como todo este fin de semana. Lo que es seguro es que habrá actividad y algo cambiará, y eso siempre es para bien. Crece, experimenta, vive, lucha. Sonríe, como niño o como lobo. Y disfruta de la vida, a pesar de que desconfie de todo y de todos y vaya avanzando pasito a pasito y a veces piense que no creo en nada.
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