miércoles, 31 de octubre de 2012
Happy happy helloween
Helloween, helloween. Happy happy helloween. Oh, oh, oh-oh.
No hace tanto que cantara esto. O quizás hace una vida. La vez que más claro lo recuerdo fue en el año 1998. Estaba en la puerta de la pista cubierta de Dos Hermanas y pronto tocarían Dirty Deeds, Helloween y los Iron Maiden. Era la primera vez que los vería y, hasta donde puedo recordar, creo que la última. Me sorprendió mucho eso que cantaba la gente y nunca lo he olvidado. Happy happy helloween, helloween, helloween.
El tiempo pasa, pero algunas cosas no cambian nunca. Esa noche no, pero otras noches he hablado con miembros de grupos a los que admiraba. He conocido a mucha gente interesante, me he sentido fascinado. He viajado, he crecido, he aprendido. Ahora me tomo una Franziskaner solo en casa antes de poner algo de musica. En Ferrol no hay nada que hacer y estoy muy cansado como para irme a Coruña y pasar toda la noche deambulando solo. He alzado mi Franziskaner por las mentiras, por aquella vez que te dije que pasara lo que pasara podrías contar conmigo y como en el último momento te falté. Tu aguantaste por mi, para darme tu bendición, para perdonarme, pero a veces aún me cuesta perdonarme a mi mismo.
Esta está siendo una semana rara. Ayer me sonrojé. Yo, que he parado a chicas por la calle para preguntarles sobre Nietzsche, solo para demostrar que no pasaba nada. Que viajo por el mundo a mi aire, que digo lo que pienso sin avergonzarme. Que he hecho algunas cosas... y sin embargo ahí estoy. Avergonzado como una colegiala. Todo por un papel, que me viene grande o mejor dicho que me baila.
Hoy he tenido tiempo para pensar. Nadando me he sentido tan a gusto que he podido meditar y darme cuenta del sabor del fracaso. Me sonrojé por nada y, bueno, oye, mejor. Es el problema que tiene que tus amigos te quieran, que les cuesta decirte la verdad. Hay que replantearse cosas, organizar prioridades. Sin dejar de quererse a uno mismo, pero sabiendo que todo es mentira, que todo pasa, que lo que queda es lo que hay. Y que la elegancia consiste en saber perder, sonreír y dejar que todo siga su camino. El hambre es muy difícil de satisfacer, pero precisamente por eso nos mantiene vivos. Lo importante es saber orientarla, focalizar, establecer prioridades. Disfrutar la vida que tenemos, aunque a veces duela. Como decían ayer en el Art-hostel, aquellos que dicen que el sol es felicidad es porque nunca bailaron bajo la lluvia. Yo no lo he hecho. Pero lo haré. Y a eso me agarro. A mi optimismo de luchador, a mi curiosidad. A ese niño que soy y seré. Como le dije a Kerry el lunes, mi estilo no gusta a las chicas por aquí pero ese no es mi problema. Yo soy yo. Y en serlo me celebro y celebro la vida, los que me enseñaron y me hicieron y lo que soy. Así que voy a tomarme esta cerveza a vuestra salud, donde quiera que estéis. Y happy happy helloween.
Respect
Uno de los primeros fallos que cometemos la gente que carecemos un poco de seguridad en nosotros mismos, o que simplemente dudamos a veces, es acusar a los demás de errores que son nuestros. Tomar actitudes como hechos o circunstancias como evoluciones y procesos. No tiene nada que ver. A veces las cosas suceden simplemente porque son así y no hay que darles más vueltas. Se aceptan tal y como son y se sigue adelante.
Claro que no aprenderiamos nada si lo dejaramos ahí. Hay que hacer un analisis, pero no para depurar responsabilidades y repartir sentimiento de culpa, sino para entender el porqué y si queremos o no que vuelva a suceder. Yo estoy en un momento bastante particular. Busco asideros y tomo decisiones, algunas de las cuales no verán sus resultados hasta dentro de semanas.
Ayer estuve dandole vueltas a una conversación que tuve con Karen, mi ex. Le dije que no me parecía apropiado consagrar mis vacaciones a verlos a ellos, cuando a ellos yo realmente no les importo. Me dijo que dejara de llorar como un bebe. Tiene razón. Yo tengo que asumir que cada persona tiene su vida y que a veces son complementarias con las demás y a veces no. Y que en un entorno geografica y emocionalmente cambiante, tu amigo del alma puede que no aparezca durante semanas o meses en tu vida. Y bueno, oye, shit happens como dicen los guiris.
Pero ahí entra la nota de calidad. Yo hablo de intenciones. Es el leitmotiv de aquella primera conversación con fly, fly, black butterfly. No estoy hablando de gente que anda liada y no tiene tiempo para acordarse de los demás. Hablo de gente a la que simplemente no le interesa o importa. Si yo, por ejemplo, tengo ganas de ver a alguien y de que se venga conmigo se lo digo. Y si no, no. No creo en el compromiso, en las cosas que se hacen obligado o por sentimiento de culpa o por... no no. Si alguien quiere verme, me lo demuestra. Y si no quieren verme no pasa nada. Yo tampoco soy tan expresivo como debiera y aquí entro en lo que decía antes de echar a los demás la culpa de fallos que son nuestros. Yo no puedo pedirle a nadie que esté pendiente de mi si yo no estoy pendiente de él. Así que vamos a trabajar en ello. Y vamos a ver que hago con mis vacaciones, con mis colegas, con mis libros y, en general, con la depresión de otoño que me estoy pegando. Que vaya semanita llevo, me tenéis contento.
Un ex-sonrojado Ale
chau chau
P.D: Si soy el primero que hurta el compromiso, ya no solo con chicas sino incluso con colegas, luego no puedo quejarme de que no me integro. Pero, ¿ realmente quiero integrarme ? Interesante pregunta.
lunes, 29 de octubre de 2012
Estoy cansado
Hoy estoy fisica y espiritualmente cansado. Ha sido una semana dura. Ha sido un finde duro. Examenes, ejercicio fisico a porrillo, tensión, broncas... El sabado me vine abajo. Llegué a la piscina y había un padre con un chico con un retraso. Estaba enseñandole a nadar y el chaval lo unico que quería era que el padre no le soltara. Le daba igual todo lo demás, solo quería estar con él.
Me recordó demasiadas cosas y demasiadas frustraciones y hambres. En el fondo somos gente sencilla. Solo queremos que nos quieran. Tranquilidad y bienestar. Sentirnos a gusto. Tener alrededor a la gente que nos hace sentir bien y demostrarselo y que nos lo demuestren. Cosas sencillas.
No puedo más. Hoy he estado a punto de pedir la baja del curso. ¿ Por qué tengo yo que estar en primera linea y darle ordenes a cabos y cabos primeros ? Porque es a lo que aspiro y porque... pero yo quiero trabajar. Quiero estar en un barco, haciendo cosas. Hay una cosa que parece que he olvidado, y es que si duermo en el suelo o como un bocadillo en veinticuatro horas es porque lo que me espera al final del camino es un abrazo que merece la pena.
Hoy he recibido broncas y palos por todos lados. Tensión. Y aparte tengo una de las notas más bajas de la clase en expresión oral. No sé hablar en público. Estoy empezando a estar un poco hasta las pelotas de que, por mucho que escale y suba, siempre hay una piedra al final. Hoy Angel ha citado el mito de Sisifo y no le faltaba razón. Me siento un poco así, que da igual cuanto me esfuerce; al final no servirá para nada. Y ya dejo de querer esforzarme. Me dejo llevar. Me cuido a mi mismo, me lamo las heridas, me tumbo al sol. Recuerdo y mis recuerdos me alimentan y me siento a mirar fotos y contarme historias y soñar.
Necesitamos soñar y animarnos. Necesitamos tener esperanzas y ilusiones. Necesitamos querer algo. La vida tiene que ser algo más que deambular de un sitio para otro, fantasma paliducho con un petate al hombro y el recuerdo de un perro al lado. Besar con pasión sabiendo que mañana serás otro recuerdo, gritar hasta quedar ronco y abrazarte. Vivir sin rumbo, siendo una vela a la deriva y, a veces, dejando que el sol te caliente la espalda.
Echo de menos el Art Hostel. Echo de menos a Aliusha y a la psico, echo de menos a la mariposa de coral negro y a la pequeña saltamontes. Echo de menos a la que vino del cielo y a la griega depresiva de las peonadas, al peluca, a mi hermano vikingo, a mi hermana mayor vikinga ( cerda gótica ), al budita, al deivid, a paquito. Echo de menos mi vida y solo quiero acostarme y que los días pasen volando y pronto vuelva a estar en el mundo, con un petate al hombro y los ojos de niño, deseando descubrirlo todo, aprenderlo todo, compartirlo todo. Pero sobre todo te echo de menos a ti, piltrafilla.
Quizás solo estoy cansado de vivir...
sábado, 27 de octubre de 2012
Confesiones y heroes
Hoy he conocido a un heroe. O quizás hace mucho que lo conozco. Es curioso como, una vez uno desdeña sentimientos e impresiones personales, a la gente se la ve venir muy facilmente. O quizás será que yo tengo ese talento y, como se me da bien, me resulta facil. Pero hoy estaba charlando con alguien a quién tengo la suerte de conocer y me ha contado una historia impresionante. Una de esas historias sobre las que se hacen peliculas y se escriben libros, pero que para él fue solo una parte de su vida.
Que curiosos somos los españoles. Que capacidad tenemos, los que estamos realmente bien criados y os vais a joder pero tengo el orgullo de contarme entre ellos, para la humildad. Para conseguir grandes cosas sin darle importancia, porque era lo que teniamos que hacer. Así, mientras que otros paises han hecho un " valley of death " de la mierda de carga de la caballeria ligera, nosotros fuimos los primeros en dar la vuelta al mundo con una porqueria de barquito y eso no lo sabe nadie. Por eso Cervantes está enterrado en un convento y no lo sabe nadie, mientras que Victor Hugo tiene un mausoleo.
Volviendo a mi compañero, es un poco triste la sociedad que hemos creado. Tampoco es que sea nuevo de ahora, pero en otro tiempo por lo menos aspiramos a la grandeza. Hoy ya hasta esa aspiración se ha perdido y dejamos que mediocres, cuyo unico talento en la vida es su egocentrismo y su facilidad para alzar la voz y gritar más que nadie, nos impongan lo que debemos ser y hacer y hablen por el grupo. Nos identifiquen. La masa siempre ha sido masa, de tal forma que creo que fue Ortega y Gasset el que dijo que la inteligencia de un grupo es inversamente proporcional a su tamaño. Y aún así... y aún así, debemos optar a algo mejor. Porque por lo menos en mi trabajo existe una asociación clara de roles y cometidos y yo considero que debe liderar el que sirva de referente. No el que crea que sirve o el que piensa que... no. El que los hechos y la experiencia demuestren que sabe actuar, que es seguro de si mismo, competente, hábil e inteligente. Que sabe evaluar situaciones y extraer conclusiones, que sabe respetar y hacerse respetar, que da vida al grupo. Que comprende que la suma de sus miembros no es lo mismo que cada uno por separado, a la vez que un grupo es tan bueno como el peor de sus miembros.
Me siento extraño. No estoy acostumbrado a que gente a la que admiro me abra su corazón y no sé muy bien como reaccionar. También es verdad que entre hombres esa situación es muy violenta, pues nos han educado en la cultura del silencio y el estoicismo. Sin embargo, a pesar de que nos riamos de nosotros mismos y que hagamos como que no nos importa, nos importa. Y me alegro, mucho, de haber descubierto ese aspecto de alguien a quién yo ya sabía que se podía admirar. Que suerte tengo a veces, coñe.
viernes, 26 de octubre de 2012
Sobre bullying y dih
A las buenas tardes señores. Hace poco he tenido un debate muy interesante con una colega sobre bullying, a proposito del suicidio de la chica canadiense esta. También, casualidades de la vida, hoy he asistido a un caso de acoso escolar en mi clase, que engarzaré con el derecho internacional humanitario para explicaros lo que me apetece decir hoy.
El derecho internacional humanitario o derecho de los conflictos es una rama del derecho curiosisima. A mi como militar occidental me la han hecho estudiar el año pasado. Siendo un derecho realista, el dih ( derecho internacional humanitario ) asume que los conflictos militares son una realidad y que sirven a intereses concretos. Lo que pretende legislar el derecho internacional humanitario es la forma en que se llevan a cabo esas acciones desde un punto de vista moral y legitimo. El derecho internacional humanitario legisla que es un combatiente y que no, que trato se le debe dar, que es un objetivo legitimo, el respeto a la cultura del enemigo... y una cosa curiosisima, el " uso proporcional de la fuerza ". Para los legos, el uso proporcional de la fuerza consiste, grosso modo, en que para destruir un aerodromo no tenemos porqué destruir toda una ciudad. Y es un concepto curioso, porque es cierto que cuando tienes un martillo todos los problemas te parecen clavos. Y que ya puestos a hacer un trabajo, los militares solemos pecar de exceso de entusiasmo.
¿ Como se relaciona esto con el bullying ? Veamos. Yo tengo amigos que consideran que vivimos en un mundo en el cual los conflictos están superados, el Estado protege a sus subditos y toda forma de violencia es mala. A muchos de esos amigos míos les he dicho que me hagan el favor de poner el telediario de vez en cuando y ver como está el mundo. Vivimos en una pequeña isla de orden y progreso en un mundo que está deseando tirarse a la garganta del otro, colmillos por delante. Vivimos en la epoca en que hay mayor acceso a la información y la cultura desde que el hombre existe, y sin embargo es una epoca de intolerancia, fanatismo y represión. Puestos a comparar esta época con otra de la humanidad, desde el punto de vista occidental, yo la compararía con la caida del imperio romano de occidente, o sus últimos días. Así pues, coincidiendo en que toda violencia es mala, yo prefiero tener a mano los medios para ejercerla antes de que otra gente elija ejercermela a mi. Así que, si no os importa, prefiero que el soldado con la lanza siga encima de mi muralla. Por si acaso.
¿ Parece que me voy del tema ? No confundiros. El bullying o abuso escolar es reprobable, pero es una forma de educación. Yo lo he vivido y considero que es uno de los procesos que sirvió para formarme. También es cierto que la sociedad misma, en forma de mi madre y mis profesores le pusieron limite. Porque si bien en la vida hay conflictos, una sociedad que pretenda regirse a si misma no debe de renunciar a su capacidad represora. Por eso establezco el paralelismo entre el bullying y el dih. Sabiendo que los conflictos son algo inevitable al ser humano, vamos a intentar ponerle limites de forma que no alcancen extremos de crueldad y brutalidad inhumanos.
¿ Y el caso de esta mañana ? Bueno, también está relacionado con el dih. Tengo un compañero que es un personaje digno de verse. Pero mi compañero parece tener algún problema psicologico. Es inmune a la critica, hasta el extremo de que a veces sospecho que vive en su propio mundo, como lo haría un esquizofrenico en las primeras fases de su enfermedad. Esto suena muy extremo, pero es que el caso es ciertamente extremo. Este hombre ha sufrido presión social de la clase, pero es una presión inutil. Es bullying gratuito, que solo sirve para llenar de satisfacción al que abusa. Por mi parte no participo de esas historias por considerarlas inutiles. La presión social está bien para educar a alguien e integrarlo en el grupo, haciendolo participe de sus normas. Cuando la presión social alcanza el nivel de acoso es porque dicha persona ha transgredido tanto las normas del grupo que se ha vuelto peligroso para la identidad misma de este. No me parece negativo que el grupo se defienda, si bien para eso deben existir autoridades superiores a este grupo que limiten el empleo de la fuerza.
¿ Qué conclusiones sacamos del caso de hoy ? Que es inútil y un desperdicio de recursos. Pero que no es reprobable la presión social, sino el uso gratuito que se ha hecho de esta, de igual forma que todo uso de la fuerza no lo considero reprobable. Y llamadme fascista si queréis, pero sigo diciendo que una bandera de la paz no va a impedir a un guerrillero de Al Qaeda profanar las tumbas de nuestros ancestros como en Malí solo para demostrarnos que pueden.
jueves, 25 de octubre de 2012
Conciertazo de arch enemy
Hacía años que no me pegaba un mosh pit, hacía años que no pegaba saltos de esa manera, que no me reía y lo disfrutaba. He visto al primer grupo, canadiense que no conocía. Luego Voivod, punkorreando. Y para terminar Angela, wir lieben sie, enorme cuando dijo " jo, ya se nota que estamos en España ", porque chica barbaridad la tralla que dio la gente. Pero es que no era para menos. El segundo tema ya fue ravenous y a partir de ahí un poco de todo: nemesis, dead eyes see no future, dos o tres del khaos legions, cruelty without beauty... que cosa más BUENA, por dios. Cortito eso sí, apenas una hora y media, lo cual se agradece porque yo dentro de cinco horas tiro para arriba que tengo clase y va a ser un día duro.
¿ Uds todo bien ? Se os echa de menos pero, que caralho, falta me hacía. Metal !
Un D. Prosi en la Graña 11 ( D. Laura )
No pensaba escribir sobre esto, y mucho menos tan pronto, porque suena a maldito empalmado de las pelotas. Que lo soy, claro, pero no me gusta que os deis cuenta tan rapido.
Veréis, os voy a contar una historieta. Ayer fuimos a una caminata por el monte. Empezó a diluviar y volvimos. Hasta ahí puedo leer. Según veniamos de vuelta se empeñó el comandante que llevaba la formación en que alguien cantara algo. Alfonso se arrancó con " allá por la tierra mora ", pero la gente no se la sabía. Hubo un silencio incomodo. Finalmente alguien se arrancó en la brigada de cabos primeros y cantó " banderita tu eres roja ".
A ver, dejando de lado el hecho de que cantar en una formación militar lo hacían los cavernicolas con porras al hombro, hay que verse en esa situación. La presión social que supone tener alrededor a trescientas personas, algunas a las que conoces y otras a las que no, y ser tu quién levante la voz, arriesgandote a que todos se rían de ti. Es por eso que los castigos sociales ( las listas de morosos, la picota ) funcionan tan bien. A nadie le gusta que lo humillen.
Pero como le comenté a una compañera mía, la mujer que se arrancó a cantar se le podrán criticar muchas cosas, pero la falta de valor no es una de ellas. Alguna vez en este blog me habréis leido hablar de D. Sonia, como referencia por mi parte en cuanto a lo que un sargento alumno debe ser. No es mi unica referencia. Hablo mucho menos de ella porque casi no tuve trato con ella, la idealicé de forma romántica y, que demonios, me da algo de vergüenza hablar de como después no quiso saber de mi. Pero ya haciendo el curso me encantó su elegancia, su naturalidad, su sentido del humor, su fortaleza y su carácter. Su facilidad para tratar con todo el mundo, desde brigadas antiguos hasta a mi, el aspirante a marinero más pelón que había por ahí.
El caso es que hace un rato escuché una conversación sobre ella. Yo estaba estudiando y escuché a una compañera mía decir que se había atrevido a preguntarle porqué dejó el curso. Ella, d. Laura, le había respondido que porque no se veía para mandar. Eso ya lo sabía porque me lo comentara un amigo mío, pero me sonreí al imaginar la respuesta, tan natural como propia de ella. Las cosas son así y punto. Y mi colega comentaba que, si hubiera tenido algo de confianza con ella, le habría dicho que ahora ya no podía presentarse a sargento aunque quisiera. Y que le admiraba esa honestidad.
D. Laura es mucho más sargento de lo que serán casi cualquiera de mis compañeras. Porque uno tiene que ser honesto consigo mismo, tiene que reconocerse. Tiene que decirse " como de bueno debo ser ? " y preguntarse si es capaz de serlo y si está dispuesto a sacrificarlo para serlo. Para mi D. Laura siempre fue eso. La inspiración, el lado del orgullo que te permite relajarte con los compañeros, sabiendo que unos son mejores en unas cosas y otros en otras, pero que es en la compatibilidad, en la sinergia, en el apoyo mutuo donde nos crecemos. La certeza de que eres tan bueno como la gente con la que trabajas y que estáis ahí los unos para los otros.
Me habría gustado decirlo. Me habría gustado levantarle y decirle a mi compañera " aunque tu tengas más galón que ella, dudo mucho que le llegues nunca ni a la suela de los zapatos. " No sé si yo llegaré. Pero está bueno tenerlo como referencia y darme cuenta de que, a pesar del tiempo y de todo lo que pase, ella sigue siendo lo que era. Es por gente como esa mujer que yo entré en esta empresa y que sigo y, a pesar de todas esas piratas, corsarias y demas fauna que uno se pregunta que demonios hace aquí, aún seguimos. Porque es en el saludo franco y orgulloso de esa mujer el espejo en el que mis metas se fijan. En llegar a ser el sargento que ella debería haber sido, aprovechando todo lo que he aprendido de gente así.
miércoles, 24 de octubre de 2012
Me gusta cuando callas
Porque estás como no disponible. Eso tenía en su estado el otro día el Blacki y me pareció divertidisimo. Estaba haciendome la cena y reflexionando sobre lo personaje que soy y lo poco que me importa. El otro día alababa la cocina de una compañera, que contraatacaba diciendo que la mía sería un desastre. Yo me reí. Claro. Si hasta uso unos calzoncillos viejos como trapo. Ella no se lo creía.
Como me conocerán mis colegas, que el otro día vino una amiga aquí, estuvimos tomando té en mi cocina y le comenté lo de los calzoncillos y ni le sorprendió. Fue como " bueh, es el Ale. Ya estamos acostumbrados ". Ayer le decía a una chavala por internet que lo bueno de que te tomen por loco es que te da licencia para decir y hacer lo que quieras. Por eso los bufones medievales eran personajes importantes: el sistema necesita un crítico ajeno a él para poder funcionar.
Lo curioso es que esa misma amiga que no le dio importancia a mis calzoncillos, me comentó que un defecto mío es que a veces " desconecto ". A veces soy totalmente ajeno al mundo que me rodea. Pero eso no lo considero un rasgo negativo. A otra gente puede molestarle, pero para mi es como determinadas aficiones: lo necesito para mantenerme equilibrado. Si estuviera siempre concentrado probablemente me volvería psicotico. Desconectando a veces me permito tomar aire y afrontar una vez más la serie de tonterías, situaciones incomodas y peor aun, aburridas y previsibles, que me rodean. Tampoco es que yo sea una constante fuente de sorpresas y alegrias. La mariposa negra, a la que tanto echo de menos, a veces hacía precisamente eso mismo. Se quedaba en su mundo, incluso cuando yo le estaba hablando - con lo que jode eso -. Pero a mi me gustaba y lo entiendo. Uno necesita mucho espacio personal, a veces incluso dentro de uno mismo.
Por eso os digo. A veces estamos en ambientes o situaciones en las que no estamos a gusto, pero tampoco tenemos porqué ser hipocritas y falsos y decir que nos gusta. Simplemente podemos retirarnos y disfrutar del silencio. Lo importante, como todo, es ser honesto y fiel a uno mismo. Y si los demás te conocen y te aprecian, lo respetarán. Y si no, pues tampoco merece mucho la pena perder el tiempo con gente que ni te conoce ni te aprecia.
Un cordial saludo
Sr Ale
martes, 23 de octubre de 2012
Un D. Prosi en la Graña 10 ( Stolz )
Es algo que voy a recordar siempre. Cuando hacía el curso de marinero, cuando haciamos instrucción militar o educación física y yo sentía que no podía más, apretaba los dientes, murmuraba " stolz " ( orgullo ) en alemán y seguía adelante. Porque otra cosa no tendré, pero orgulloso soy un montón.
Es trampa, claro. Cuando eres rubio con los ojos azules ser arrogante es muy fácil. Casi parece que tienes que serlo. Si te quedas callado, estás callado de forma arrogante. Si gritas, estás gritando de forma arrogante. Así que, ya que tienes que ser algo, hazlo bien. Hoy he hecho una exposición y muchos compañeros me han felicitado. Otros no lo han hecho, resumido en uno de ellos porque " eres bueno y lo sabes ". Bueno, no tiene sentido negarlo. Hay muchas cosas que no se me dan bien, pero otras sí y la falsa modestia no va conmigo. Me parece más honesto reconocer que se me da bien.
En cambio otras cosas, como remar, no se me dan bien. Entonces es cuando entra en juego el orgullo. Estos días he visto a compañeros míos quejarse porque tienen examenes, quejarse porque tienen que correr, quejarse por... hace no demasiado tiempo comenté que decía Rabanal, grande, que él no concibe que un militar se queje. Como contrapunto a esa afirmación he escuchado que el que no llora no mama.
No, señores. El que no llora no mama no. Porque al que llora, no se le escucha. Sin embargo al que aguanta estoicamente lo que le echan, el día que levanta la voz se le escucha. Porque se le debe escuchar. Porque se ha ganado el respeto de sus superiores y compañeros mediante su resistencia, una virtud militar entre otras.
Esta no es una vida fácil. Hoy un compañero me acusó de ser demasiado duro, porque respondí a un compañero que lamentaba haber suspendido un examen " pues ya sabes para el próximo ". Pero no era una acusación, era un consejo. Me salió perfectamente natural, sin crueldad. Yo considero que todos podemos y debemos dar más. Ese es el orgullo. La satisfacción de haber hecho todo lo que podías, de haber dado todo lo que tenías y de haberte respetado a ti mismo. Luego si obtienes resultados o no ya es secundario. Ojalá obtener resultados, pero tu primera obligación es para contigo mismo. Tu eres tu primer juez. Y si tu estás en paz contigo mismo, lo demás ya irá viniendo. Uno no puede vivir con miedo de los examenes, con miedo de los profesores, con miedo de... con miedo de la vida. Uno debe vivir con tranquilidad, con esfuerzo, pero con orgullo. Apoyandose en aquellos que sabes que mereces que te apoyes en ellos y compartiendo con los que te merecen y los mereces. Decía el brigada de deportes de la Escuela, D. Roberto, que solo si estamos un paso por delante de nuestros subordinados conseguiremos su respeto. Eso lo llamo yo " respeto mediante la excelencia ". Excelencia en el trato, en los conocimientos, en la capacidad. Pero sobre todo excelencia en la actitud. Para que cuando nos vean o trabajen bajo nuestras ordenes sientan orgullo y le digan a su compañero " ese de ahí es mi jefe. Una maquina ". Y nosotros podamos decir lo mismo de ello.
Orgullo, señores. Para desfilar con chuleria, para llenar el uniforme cuando te lo pones, para compartir un abrazo recio. Para felicitar a tus compañeros y presumir de ellos, como espero ellos presuman de ti. Stolz.
P.D: Dedicado a D. Victor, poderosa inspiración, y a doña Patri, orgullosa dama.
Sobre piratas y corsarios
Llevo desde el viernes inquieto con una incognita que no acabo de despejar. No, no es que me aburra, es que necesito algo para evadirme de mis multiples compromisos, estudios, entrenamientos y frentes abiertos. Y cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo mata moscas.
Veréis, el finde llegué a la conclusión de que una compañera mía no me gusta. Eso no es raro. La mayoria de mis compañeros no me gustan. Desde que llegué y empecé la especialidad muchos de ellos me parecen falsos, egoistas, banales, infantiles y profundamente desconocedores de lo que la palabra honor significa. Lo cual ( lo siento Ivan ), no es ninguna novedad con respecto a lo que siempre he pensado de los escribientes.
Ahora bien, este caso concreto me llamaba la atención. Una chica con la que charlo, me río... ¿ qué tiene que me resulta tan malo ? Aparte de que se lleve bien con una persona que repugno - y ella también -, lo cual me hace desconfiar de todas sus demás relaciones. ¿ Cual es el problema ?
Os voy a poner un ejemplo fantástico. En la edad de oro de la navegación a vela, cuando las fragatas, navios de línea y toda la pesca, existían dos tipos de barcos " delincuentes ". Los corsarios eran barcos que pedían una licencia a una potencia de la epoca ( francia, holanda, gran bretaña... ) y se dedicaban a apresar mercantes y barcos enemigos de dicha potencia. Por supuesto, con fines lucrativos, claro. Era un negocio peligroso, pero un negocio que daba mucho dinero.
Por otro lado teniamos a los barcos piratas. Estos eran buques que se constituían curiosamente bajo principios democraticos ( toda la tripulación obedecía al capitán en combate, pero para las demás decisiones se hacían a mano alzada ) y que, bajo fines tan idealistas, lo que perseguían era enriquecerse. Como podemos ver, ambos tipos de buque compartían una cierta actitud ante la vida y el dinero ajeno, pero mientras que en los corsarios hablamos de puro interés materialista, en los piratas añadimos un cierto toque idealista, que es lo que los hacía tan repugnantes para los gobiernos de todos los paises.
¿ Qué por qué os cuento esto ? Bueno, yo no me fio de la princesa. Eso ya lo sabéis todos, ella la primera. Pero puedo entender a la princesa. La princesa es una pirata. A su estilo y manera mantiene un codigo de honor - de honor pirata -, que se salta en cuanto le conviene, claro. Sin embargo se mantiene fiel a si misma y eso puedo respetarlo. En cambio, mi otra compañera es una corsaria. No tiene codigo ninguno más allá del interés personal. Y eso me cuesta más respetarlo. Es curioso que para ser un relativista y una persona que defiende no creer en gran cosa, sea un tonto tan romantico en algunos aspectos. Pero por supuesto, mi romanticismo no me impide ser un cínico cruel y despiadado cuando me conviene. ¡ Faltaría más ! Todo esto viene a cuento del uso que se hace de los ojitos y como, en mi empresa, muchas veces ser mujer te permite derechos a los que los hombres no podemos - ni debemos - aspirar. Mientras que una compañera lo consigue a cuchillo descubierto y todos sabemos de que va, la otra es del tipo bilioso, que se ofendería si alguien le dijera algo. Es el enfrentamiento entre el respeto a uno mismo y el cariño que se tiene uno y la falta del mismo.
Al fin y al cabo, todo se reduce a que bandera enarboles en el asta. Y que signifique esa bandera para ti.
Sr Ale
P.D: Hoy he dado mi primera conferencia conjunta. Ha estado bien, me ha gustado... he sido vampirizado por mi compañero, por tonto. Poca aptitud para trabajar en grupo he mostrado; tendremos que mejorar esto.
sábado, 20 de octubre de 2012
Gracías por el simulacro de vida
La literatura solo existe cuando tiene público. Por eso un árbol que se cae en medio del bosque no hace ruido, al no existir personas que lo interpreten, el ruido no existe. Nadie le pone nombre, nadie lo define, nadie le da forma, sentido y profundidad. En un mundo sin conciencia, la realidad es irrelevante.
Todo esto que suena muy místico es oportuno porque tengo un fin de semana zen. Los aterrizajes siempre son difíciles, pero si uno no vuela no vive. También sufrimos si amamos, pero renunciar al amor es renunciar a existir. Aún amando, la existencia se hace complicada.
¿ Qué somos ? Yo me siento como un barco a la deriva. A veces siento que el viento empuja fuerte y avanzo, que cabalgo las olas y mi proa las corta, que la superestructura cabecea y me siento estatico, feliz. Otras veces la calma chicha me abruma y me pregunto si alguna vez volverá a existir viento que me mueva. A veces me pregunto si soy yo el que hace el viento, o es el viento el que me hace a mi.
Ni soy un heroe ni soy un villano. No soy una persona triste, depresiva y aburrida. Tampoco soy el alma de la fiesta ni la persona más popular del mundo. Soy lo que soy, a veces mejor y otras peor, dependiendo de mi entorno, de mi estado de animo, de mi situación. De si voy o vengo.
Por eso quiero dedicarle el artículo de hoy a esa gente que lucha porque la vida sea algo más que clase + entrenamiento + descanso. Por la familia en el exilio, por la fake amistad, por los abrazos y las puñaladas, por los sueños. Por la princesa del latiguito, por el soldado ( grande ), por el cabessa, por la chica zen/mami. Por esa gente que, sin tener porqué, me ayuda a ser yo. Porque cuando viajo y conozco gente y me muevo a veces parece que yo soy ese personaje que me invento, pero ellos me recuerdan que, sin dejar de ser ese personaje, también soy otra cosa. Y eso es algo muy importante.
viernes, 19 de octubre de 2012
A proposito del relativismo
Estoy un poco mosqueado porque ayer atacaron ese sistema de creencias ( o de no creencias ) sin que yo pudiera defenderlo, por encontrarme uniformado y representando a una institución. Para todos los que tengáis el dudoso privilegio de conocerme personalmente, yo soy un creyente - o cínico - de dicho sistema. Yo creo que todo depende del contexto y de la situación. Por supuesto hay absolutos, pero son " cuando x tiende a infinito ", me sirven como referencias, no como hechos comprobables. Por tanto no hay un bien absoluto, sino algo que se acerca tanto al bien absoluto que, si no se observa desde muy cerca, es igual.
Vale. ¿ Por qué digo esto ? Porque precisamente andaba pensando en que estos días he estado necesitado de contacto y no lo he tenido. No quiero tu amor temporero, tu espuma de hiel, tus ganas de perder, porque sé que si te vas me quedo en ná. Así lo cantaba Marea y así es. Necesito a gente, pero me doy cuenta de que alguna de esa gente que necesito es nociva, malvada, mala. Me hace daño, porque establecemos relaciones dependientes en las que uno cuelga del otro. Relaciones basadas en el miedo y no en el amor, en la generosidad.
Esta tarde he ido a comer con unos compañeros. Estos compañeros para mi son una sorpresa, porque son amigos o algo parecido. Yo había desistido de encontrar gente así en el trabajo. Sin embargo somos muy distintos, tanto que no podemos pasar excesivo tiempo juntos porque nos quemamos, claro. Aún así no tengo para nada una sensación de relación ventajosa para una de las partes, sino de equilibrio. Hoy, escuchandolos reírse, me he dado cuenta de cuan útil soy para ellos. Pero a su vez ellos son muy útiles para mi. Yo, que soy una persona tan dependiente socialmente que Rosario II me tituló de " vampiro social ", necesito gente a mi alrededor que me inspire y me motive, gente por la que luchar. Un motivo. Y ellos lo son.
En cambio hay otras relaciones mucho más desiguales. Cuando tengo la impresión de ser yo quién se aprovecha las rehuyo, porque hace tiempo llegué a la conclusión de que solo quiero en mi vida gente que aporte. Pero me he sorprendido hoy al reencontrarme con esa droga, ese veneno con el que me torturo de vez en cuando. Ese imposible con el que me lleno la boca de anhelo. Y el deseo arde feroz, fuerte y te impide pensar y luego duele.
Que tontería. ¿ Por qué ? Sé honesto contigo mismo. Hay gente que es mala, que carece de ese punto de satisfación personal y equilibrio que tu tienes. Entonces, ¿ por qué permitir que intenten corromperte ? ¿ Estás dispuesto a inmolarte por evitar la soledad ? ¿ Tanto te consume el deseo ? ¿ Y el ansia de belleza ?
Relajate. Disfrute. Escucha musica, tumbate con un libro. Olvida el mundo y deja que el mundo te olvide. Y date cuenta de que la belleza es una actitud, y el deseo una adicción. Y que todo esto depende del momento, del lugar y, sobre todo, de tu estado de animo o mood. Disfrutate y quierete a ti mismo. Ya habrá tiempo para estar triste.
Un abrazo. Pasadlo bien, personajillos. Y buscad gente que aporte a vuestra vida, gente guay. Abrazos.
jueves, 18 de octubre de 2012
La palabra escrita
Ayer en una conferencia me enteré qué, según Goethe, la palabra hablada es la palabra " real " y todas sus otras formas, como las cartas o así, no son más que herramientas al servicio de esta. La verdad que a mi me encanta el sonido del alemán, la entonación, la acentuación... pero eso no quita que, sin tener derecho alguno para ello, esté moderadamente en contra del amigo Johann Wolfgang. Y para ello voy a citar a otro autor, Patrick O'brian, que en una de sus novelas pone en boca de un personaje: " si quieres conocer a alguien, lo mejor es leer algo que haya escrito ".
Porque comparto esa idea. Existe un espacio para la reflexión en la carta o la palabra escrita que muchas veces se nos pasa cuando hablamos. Podemos borrar, tachar, leernos y seguir. Cada genero escrito tiene sus carácteristicas, como ya demostré en cierto momento cuando le discutí a una amiga si un e-mail o una carta eran tan diferentes. Que lo eran y lo son. Soy un condenado escritor de cartas de papel, por si no lo sabéis, pero es que maldita sea... las cosas realmente importantes deben ser hechas con tiempo y cariño. Aunque algunas tengan de importante solamente el concepto de desafio.
Ahora bien, llevo unos días que leo y no entiendo. Son referencias muy oscuras, demasiado, o demasiado vagas. Una frase o tres no contienen información suficiente para hacerse una composición de lugar. Y mientras la vida sigue y vamos navegando, examenes, instrucción,... bueno, vamos a seguir viviendo. Pero con un ojo puesto, así como quién no quiere la cosa, en las gotas de sangre que van cayendo del corazón de cierta persona. A ver si la palabra escrita se muestra tan expresiva como suele, en el amplio sentido de su sonoridad y extensión.
Un par de poemas
46
¡ Qué aire tan suave ! Se diría
que en la vida todo es belleza.
Ay, si mi corazón pudiera
estar sintiendo esa certeza.
Mas no; ya sea la selva oscura
o sea un Dante más diverso,
el alma es literatura
y todo acaba en nada y verso.
47
Quiero, tendré---
si no aquí,
en otro sitio que aún no sé.
Nada perdí.
Todo seré.
Estos son dos poemas de Fernando Pessoa, de una antologia que me costó tres euros. Los fui leyendo camino de Lisboa y me encantaron, como me encanta casi todo lo que escribió ese hombre ( excepto cuando se pone demasiado alcohólico, triste y... portugues ). A continuación escribe uno sobre el mar que no he copiado por ser demaisado largo y darme pereza. Me gusta muchísimo esa sensación de desespero y a la vez de rebeldía contra la vida, de ansia de disfrutar, de saber... de considerar la muerte como el fin último de la vida y rebelarse a él. Soñar con un mundo mejor que se sabe imposible como forma de engañarse a uno mismo.
Animo, sr Pessoa. Ud me inspira. Gracías.
¡ Qué aire tan suave ! Se diría
que en la vida todo es belleza.
Ay, si mi corazón pudiera
estar sintiendo esa certeza.
Mas no; ya sea la selva oscura
o sea un Dante más diverso,
el alma es literatura
y todo acaba en nada y verso.
47
Quiero, tendré---
si no aquí,
en otro sitio que aún no sé.
Nada perdí.
Todo seré.
Estos son dos poemas de Fernando Pessoa, de una antologia que me costó tres euros. Los fui leyendo camino de Lisboa y me encantaron, como me encanta casi todo lo que escribió ese hombre ( excepto cuando se pone demasiado alcohólico, triste y... portugues ). A continuación escribe uno sobre el mar que no he copiado por ser demaisado largo y darme pereza. Me gusta muchísimo esa sensación de desespero y a la vez de rebeldía contra la vida, de ansia de disfrutar, de saber... de considerar la muerte como el fin último de la vida y rebelarse a él. Soñar con un mundo mejor que se sabe imposible como forma de engañarse a uno mismo.
Animo, sr Pessoa. Ud me inspira. Gracías.
martes, 16 de octubre de 2012
Hello darkness my old friend
Así empezaba una maravillosa canción de Simon&Garfunkel, que yo conocía por el carnaval de Cádiz y que la antropóloga tuvo el detalle de enseñarme en facebook ( por cierto, un saludo allá donde estés. Se te echa de menos ). Fantastica entonación oscura y profunda, rica en consonantes y vocales vibrantes. Siento aún su eco en el pecho.
Y no es lo único que siento en el pecho. La vida llama a la vida, es algo terrible. Uno no puede arrancar una carrera y pararse en seco. Es una maldita droga. Te llenas los pulmones y, como un niño, lloras pidiendo más. E intentas sustituir el sol con el brillo de las estrellas y no funciona, porque no puede funcionar.
Decía un amigo mío, un sorprendente amigo mío, que tengo que tener cuidado con no confundir la amistad con el amor. Realmente para mi no puede existir el uno sin el otro. Si la gente le pone barreras al campo es SU problema. Yo no tengo miedo a sufrir, como no tengo miedo a otro montón de cosas porque soy demasiado idiota para darme cuenta. Sin embargo soy desconfiado, cual animal escaldado, y a veces esa desconfianza me traiciona y lastima a quién no debe. Y mientras apilo personajes y colecciono situaciones, mi vida se va enroscando en si misma y el ruido me impide escuchar la musica.
Porque hay musica, claro que la hay. A ver si me meto esto en la cabeza: no soy tan especial. Puedo intentar separarme del mundo por centenares de kilometros, lo que hay en la otra orilla seguirá siendo mi reflejo. En el fondo quiero lo que todo el mundo, un abrazo que me haga olvidar el frío que hace ahí fuera, unos ojos que me miren con orgullo y admiración y un sitio donde dejarme caer al final del día, dispuesto a olvidarme de todo y de todos. ¿ Soy un superheroe ? Hasta Superman dormía la siesta.
Pero han sido demasiadas cosas seguidas. Demasiados días en apenas unos pocos, demasiadas sensaciones y experiencias. Besar y acariciar no es más que seguir el impulso de tu corazón, toc toc, esa situación que surge. Pero como tantas cosas, estamos demasiado distraidos para darnos cuenta de la hermosura del momento, para vivir el tiempo presente sin plantearnos el pasado ni el futuro. Para ser, sin renunciar a haber sido ni a llegar a ser, pero tampoco temiendolo. Hay que soltar el miedo y abrazar la vida fuerte, con ganas.
Porque luego llegará esto. Llegarán las tinieblas, esa vieja amiga, y mientras camino bajo la lluvia las luces rojas de posición de las gruas brillan como los faros del infierno. Y en mi cabeza, despejada ya de canciones en la puerta de bares, de caricias sin tocarse, de palabras e imagenes, solo queda el vacio, el odio, la rabia. El invierno, que pronto dará paso a la primavera de la curiosidad, del misterio, de los juegos, y de allí al verano del hastío, de la alegria y el silencio, noches compartidas en torno a una cerveza en la playa.
Hay que vivir. Hay que llenarse los pulmones de aire, aunque esté frío y duela, y hay que compartir. Hay que decirle a aquellos que queremos que lo hacemos, aunque sepamos que mañana lo olvidaremos. Hay que abrazar fuerte, reír con ganas y llorar con pasión. Y luego, cuando todo acabe, recoger la maleta y, con dignidad y orgullo, despedirse sin mirar atrás. Sabedores de que hemos sido la mejor versión posible de nosotros mismos, para lo bueno y para lo malo. Y gracías.
lunes, 15 de octubre de 2012
Wonderwall
La vida está hecha de pequeños momentos. El problema es que solemos estar tan ocupados viviendola que no los vemos hasta que pasa un poco de tiempo. Algunos de ellos son fáciles de ver, como aquellas brasileñas que querían palique y de las que pasamos. Dios, el karma o su equivalente me lo cobrará en años sin sexo. Pero otras veces la vida es más sutil, y mientras uno está concentrado en el sabor de la cerveza se pierde el brillo de las estrellas.
A sexta feira fue un momento raro. Ya hace tiempo perdí la fé en la continuidad. En esta fase de mi vida, que no sé cuanto durará, no existen largas historias, sino solo una serie de historietas que ni siquiera se conectan entre sí. Vivo a bocanadas entre un enorme periodo de oscuridad y vacío y el siguiente.
En uno de esos contrastes entre la noche y el día, me encontré paseando por el Barrio Alto de Lisboa. Estaba resistiendome a una fase de seducción nacionalista, rollo " la cerveza de mi pais es la mejor del mundo ". No sé porqué siempre me encabezono en no disfrutar y tengo que enamorarme de una ciudad cuando ya me he ido. Supongo que es algo que comparto con bastante gente.
Pues como os iba diciendo, ibamos por el Barrio Alto con una cerveza en la mano y aún faltaba un rato, o quizás pasó antes y volvería a pasar, para que nos vieramos en una plazoleta donde el botellón, una estatua de Pessoa y musica africana. Lisboa tiene demasiados... y españoles. Ojalá recordara que otra cosa era lo que le sobraba a Lisboa. También faltaba un rato para sentarnos en un mirador, observando el río y contandonos cuentos, rodeados de gente y totalmente fuera del mundo.
El caso es que, como os iba diciendo, ibamos por el Barrio Alto que es como Tarifa, pero a lo grande. Muchisimas calles estrechitas, adoquines, bares, musica en directo. Paseabamos delante de un concierto y de otro, y en un momento dado dimos con Wonderwall. La cantamos. Le dije que no la entendía, pero me gustaba, y ella me la explicó. Luego le dije que yo le cantaba a mi hermano en su cama " why can't you leave me tomorrow instead ? ". Ella le cantaba a su abuelo Wonderwall. Durante un rato cantamos, con sonrisas en los ojos y lagrimas en el alma, y compartimos nuestros muertos con esa complicidad tonta, inutil, que solo los niños tienen. Esas situaciones tan perfectas que surgen porque están condenadas a surgir, momentos que forman historietas que forman...
Nada.
No sé si la volveré a ver. Durante un par de días voy a estar hecho un jabalí con dolor de muelas, hasta que vuelva a ser yo. Los ojos de la princesa brillan, recuerdo a la mariposa de coral. Todo es aquí y ahora, todo es mentira. ¿ Y qué más da ? Tantos buenos recuerdos, tanta vida. Y ese momento, en que celebramos la vida cantandole a nuestros muertos.
domingo, 14 de octubre de 2012
Adios Lisboa
Vano fantasma de sombra y de luz. Te pierdes por la popa y me pregunto, ¿ fuiste real ? ¿ Lo somos acaso alguno de nosotros ?
Ciudad entre Estambul y Barcelona, cuestas imposibles, casas derrumbadas, gente de todo tipo, color y espacio, idiomas mezclados, acentos imposibles. Nunca un puerto de río me supo tanto a mar. Edificios modernos y musica por todas partes, miradores, juventud, color. Centros comerciales en edificios decimononicos, calles en angulo recto, adoquines en el suelo, azulejos en las paredes. Una ciudad que crece sobre la tierra, no que se construye. Un espíritu que no nace, sino que surge de una fusión imposible.
Lisboa, tierra de recuerdos. Deja curtir a minha tristeza. Esa mano que aprieta la mía, disfruta del tiempo presente. Esa gran frase... " somos personalidades hechas en serie ". Mis cascos con Manowar en la Praça do Comercio y el sabor del río. Tantas luces desde el mirador y hablar sobre hípica. ¿ De verdad estás aquí ? Casi no me lo puedo creer. No sé si me lo quiero creer.
Mañana todo volverá y por la popa Lisboa se perderá, envuelta en niebla, otro recuerdo del que solo quedarán las fotos y estas palabras. Y las sensaciones. Las iglesias, los almacenes junto al río, los bares del barrio alto y cantando Wonderwall, tan cerca y tan lejos. Esa borrachera con Fabian, el psiquiatra mexicano, mientras las niñas de la habitación intentan participar y nosotros seguimos a lo nuestro. Y sobre todo, esa sensación de estar haciendo lo que soy, de vivir como siento, de soltarme la correa y ser yo. Un fin de semana que empezó con un concierto de Manowar, Nico y Silvia, siguió con once horas de bus y una chica maravillosa y se hundió en los idiomas, los paisajes, los sonidos, la vida.
Como lo necesitaba. Como lo necesitamos. Beber luz para poder caminar por la oscuridad, sacar la cabeza del agua, respirar y volver a hundirla. A por ello. Así sí. A por ello.
miércoles, 10 de octubre de 2012
Demasiado cinismo
Pensaba esta tarde que ya no muevo la colita con cada caricia que me hacen. Soy perro de mar, sí, pero no dejo que cualquiera camine a mi lado. Estoy aprendiendo mucho de la princesita, y una de las cosas que he estado aprendiendo me he dado cuenta hoy.
La atracción, como toda relación, es progresiva. Va por fases. Uno tantea el terreno y explora sus sensaciones, a la vez que explora los estimulos que recibe de la otra persona. Hay un doble conocimiento, interno y externo. Es la valoración de dichos estímulos y sensaciones lo que te da una ídea del estado real de la relación. La mariposa de coral, fly fly black butterfly, y yo estamos tan lejos en el tiempo y el espacio que casi nos hemos perdido. Bueno, yo sigo mi camino, imperturbable mochila en mano, perro mental a mi lado, un nomada de la vida y del alma. Ella parece un poco más indefinida, pero hace tiempo tomé la decisión de dejar que caminara a mi lado quién quisiera. Y quién no, ya sabe donde está el camino. No se está tan mal solo, aunque la libertad sea un arma de doble filo.
Como iba diciendo, hoy he estado observando los estimulos y las sensaciones. Normalmente tengo quince años, pero cuando hace falta tengo los treinta que pone mi dni y unos cuantos más, y necesito feedback. Así que sonrío, asiento con la cabeza y sigo guardandome cosas para mi. No hay que decir todo lo que se piensa, pero sí hay que pensar todo lo que se dice.
¿ Me estás leyendo, Eva ? Parece que al final voy aprendiendo. Será este maldito curso, que te vuelve loco.
Y ahi sigo. Mañana puede ser un gran día o puede ser un desastre, como todo este fin de semana. Lo que es seguro es que habrá actividad y algo cambiará, y eso siempre es para bien. Crece, experimenta, vive, lucha. Sonríe, como niño o como lobo. Y disfruta de la vida, a pesar de que desconfie de todo y de todos y vaya avanzando pasito a pasito y a veces piense que no creo en nada.
lunes, 8 de octubre de 2012
Luchando
A veces la batalla más difícil es levantar los labios en una sonrisa. A veces la distancia más larga es estar a tu lado. A veces, sin saber como, las tinieblas encuentran un agujero en la armadura y el azul se te mete dentro.
Entonces sabes que es la hora de la mochila. Suenan tus cascos y el camino te llama, el verde de los valles, el negro del asfalto, el grís acero de cielos invernales. No estás tan lejos. Nunca puedes estar tan lejos que dejes de ser tu y entonces lo descubres.
Hay una fuerza terrible en el no. Algo inamovible, violento, feroz. Banish from sanctuary, quemalo todo, no dejes ni el recuerdo. Cuanto bueno que no fue, cuanto bueno que pudo ser. Y la rabia te pone en pie y gruñes. ¡ No será esta vez ! No me he rendido, solo estaba descansando. Y otra vez arriba, subiendo la cuesta, sword in my hand. Y sonríes y es la sonrisa del lobo.
Hoy ha sido un día con luces y sombras, como el tiempo. Y como el tiempo, en el abrazo de sus oscuras nubes he encontrado esta reflexión. Me he sorprendido que detrás de las sedas y el encaje, la princesa es dura. También me ha sorprendido que estoy cansado, mucho, y que tengo el frío metido en el cuerpo. Pero ese frío no me va a tirar abajo. Da igual cuantas esperanzas se demuestren falsas, cuantos viajes sean en balde, cuanta soledad venga. Yo no me rendiré. Porque me debo a los hombres, mujeres y al angel que me hicieron, porque aún tengo mucho que dar pero, sobre todo, porque yo soy un guerrero. Y hace falta mucho más que esto para tumbarme.
jueves, 4 de octubre de 2012
El cuento del principe hada
Había una vez, en un reino muy lejano, un pequeño príncipe hada, que no sabía que era un príncipe hada. El príncipe hada había nacido de una familia normal, como otra cualquiera, pero con una particularidad que lo hacía especial. A pesar de haber nacido normal, el príncipe hada no podía ver bien, ni podía andar. El príncipe hada no entendía las cosas como los otros niños, no podía abrir una mano, no hablaba normal. El príncipe hada, nuestro querido príncipe hada, era lo que una gente llama un niño especial, otras un discapacitado y otras de otras maneras que no nombraremos en este cuento.
Sin embargo el príncipe hada era especial. Él lo sabía y la gente que lo conocía lo sabía. El príncipe hada era una criatura hecha de amor, y vivía por y para el amor. Saludaba a la gente dandole besos y abrazos, se reía por todo y siempre estaba dispuesto a escucharte. El príncipe hada solo quería jugar y nada conseguía mantenerlo triste durante mucho tiempo.
Además, el príncipe hada tenía un protector. Su hermano mayor, que después sería su padre, prometió que nunca le faltaría nada mientras él pudiera cuidarlo. Y el principe hada lo supo y lo quiso, y lo puso en un lugar especial en su corazón. A pesar de que el hermano no era gran cosa, cuando el príncipe hada lo miraba era capaz de lo imposible. Por el príncipe, su hermano bajaba montañas, recorría el mundo y se enfrentaba a gigantes. Nada era demasiado para el hermano, siempre y cuando el príncipe hada le diera un abrazo cuando volviera a casa.
Pero todos los cuentos tienen un final. El hermano del príncipe hada, que había dado todo por él, sintió como la frustración surgía. ¿ Por qué él tenía que renunciar a todo ? ¿ Era el amor suficiente para compenasr todo lo que no conocía y quería conocer ? De repente, un veneno se introdujo en el corazón del hermano y el amor, infinito, que fluía del príncipe hada hacía él se vió comprometido. Una conexión solo existe cuando las dos partes participan de ella.
Así pues, la relación entre el hermano y el príncipe hada se enfrío. El príncipe hada seguía siendo un punto de luz, una criatura bendecida para dar amor. A su alrededor, el mundo brillaba cálido y hermoso, pero su hermano se iba alejando de dicha luz.
¿ Quién sabe lo que podría haber pasado ? Aún así, la vida pocas veces nos deja llegar al final de las historias. Y un día, cuando el hermano estaba fuera, una oscuridad terrible vino a hacerse presa del príncipe hada. Postrado en su cama, sabedor de que quizás nunca podría volver a verlo, el destino le preguntó al hermano.
- Dime, hermano. ¿ Estarías dispuesto a enterrarte en las Sombras por él ?
Y el hermano pensó. Pensó y pensó. Recordó la dicha, recordó la luz, recordó el calor. Y se dio cuenta de que había faltado, y que lo que se perdió nunca se podría recuperar. Sintió un dolor terrible en el corazón al saber su pecado. Y a la vez supo que no tenía remedio, porque el príncipe hada nunca volvería a ser el mismo. La traición tiene raíces profundas y la mala conciencia lo postró de rodillas. No podría hacerlo. No podría hundirse por él, porque las Sombras lo engañarían. Ya una vez intentó dar su vida por la del príncipe hada y no funcionó, y ahora, impotente, cayó de rodillas ante el destino y lloró. Lloró y lloró y lloró. Y entre las lagrimas, sintió la mano del príncipe hada que apretaba la suya. En ese momento, con esa mano apretada, supo que lo perdonaba. Supo que creía en él, como siempre había creído, y volvió a sentir esa confianza, ese poder infinito. Esa voz que le decía que esa montaña no era tan alta, ni ese gigante tan terrible, si a cambio podía volver a ver la sonrisa del príncipe hada.
Aún lo veo. Aún cierro los ojos y siento su calor, y huelo su saliva, y escucho su risa. Hoy es un día de mierda y mañana será un día de mierda, porque el fin de semana que viene hay un respiro y siempre llueve antes de que salga el sol. Mi compañero de viaje, aquel que tanto me enseñó, lo está pasando mal. La princesa, con malas hechuras, lo está pasando mal. Y yo ayer me pasé toda la noche soñando con él, charlando, riendo... e intentando cogerlo en brazos de un banco de madera que hay aquí cerca y, por mucha piscina y muchas flexiones, sin poder. Y quiero abrazarlo y quiero que me abrace y quiero decirle que todo está bien, cuando a quién se lo digo es a mi mismo, y que no se preocupe que yo estoy ahí, cuando el fuerte de los dos es él. Estamos condenados a continuar, a seguir adelante y a hacer que merezca la pena. Por él y por nosotros. Pero joder como duele.
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