miércoles, 13 de junio de 2012
Una nota nihilista
La dentista me ha comentado que tengo las raíces de las muelas un montón de profundas. Lo cual es algo genético. Es curioso como mis primos son todos altos y fornidos, mientras que yo soy pequeño y delgado. No me quejaré porque tengo otras cosas que me compensan, y además uno trabaja con lo que tiene y yo estoy bastante contento con lo mío.
Ahora bien, hay una reflexión curiosa sobre esto. Los padres de mis primos han sido gente que ha aspirado a lo que consideraban que era lo mejor. De una forma objetiva, no solo " lo quiero ", sino " es un varón alfa " o " es una hembra dominante ". Esto suena muy nazi y por eso digo que es nihilista, pero creo que podriamos observar que las parejas que se fundamentan en principios objetivos y en un ansia de progreso real, forman familias más exitosas. La clave del triunfo, físico, espiritual, genético... es el ansia de victoria. El querer hacerlo mejor, el no conformarse. Y en ese sentido, maldita sea mi estampa, no podía yo haber tenido otro padre que hubiera venido a envenenar mis gloriosos genes Sanromán, coño.
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