Es muy fácil rendirse a la comodidad. Renunciar a buscar, aprender, descubrir. Conformarse con tu trabajo, con tu familia, con tu ciudad. Pensaba en eso esta tarde, mientras caminaba hacía la piscina y pensaba en que realmente conformarse es el momento en que dejas de vivir. Decía la fisio el otro día que a partir de los treinta todo es cuesta abajo pero yo no lo creo. Es cuesta abajo en el momento en que bajas los brazos. En el que dejas de asumir perdidas, en el que dices " no puedo más " y empiezas a conformarte.
Mirate en el espejo. Sonríe. ¿ Ves ese brillo detrás de los ojos ? Es hambre. ¿ Ves ese calor que emana de tus labios ? Es vida. Eres una criatura de experiencias, de sensaciones, de conocimiento. El mundo ahí fuera está a tus pies. Habrá sufrimiento, claro que sí. Como siempre. Pero decía Lincoln que quien cambia libertad por seguridad no merece ni una ni la otra. La historia nos demuestra constantemente que la unica forma de mantener la iniciativa es ir a por ella. Así que no bajes los brazos. ¿ Puedes optar a algo mejor ? ¡ Entonces hazlo ! Descubre lo que es mejor para ti y experimentalo. Crece.
Y cuando sientas ese impulso a conformarte... piensatelo. Intenta no perder el norte.
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