miércoles, 20 de junio de 2012

Sonreír da puntos


Es curioso ese pensamiento al salir del dentista. Precisamente porque yo no soy un gran aficionado a la estética, sino que soy más bien del tipo despistado, rollo " ah por cierto, que guapa ". Me gustan las cosas con personalidad, con contenido. La belleza vacía no me dice nada.
Y sin embargo, una sonrisa gana mucho. Quizás precisamente por ese sentido que decía, ese contenido. La dentista, a la que he ido tres veces, es una mujer del montón. No es fea, ni tampoco guapa. Pero como tiene sentido del humor y es inteligente, eso compensa. Mucho.
Según llegaba a casa pensaba en como algunas culturas atribuyen el hedonismo al vientre. Ahí se encuentran los placeres " sucios " ( comer, fornicar, cagar... ). Pensaba como ese hedonismo representa el sentido de la vida en algunos lugares donde he estado, algunos no tan lejos de aquí, y en qué debí de equivocarme. También pensé en esa frase de que a un hombre se le conquista por el estomago, que quizás fuera una forma bonita de decir esto mismo que acabo de poner yo antes.
Y sin embargo, a mí se me sigue conquistando por los oídos. Por el olfato. Por la vista no mucho porque nunca he tenido demasiada ( que poca vista que poca vista ! ahí lleva el móvil de mi
 oculista ). Y no deja de ser curioso que, aún a día de hoy y con ese terrible hambre emocional que arrastro por mis circunstancias - hambre de risas, hambre de cariño, hambre de abrazos, hambre de historias y de maravillas -, sigo prefiriendo una chica divertida a una chica guapa, una chica despierta a una chica tradicional, una chica respondona a una chica arreglada. Y que, como escribiera sita Karen, te quiero libre, linda y loca. Chica lectora que no existes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario