sábado, 22 de septiembre de 2012
Un poquito de todo
Hoy tengo dos reflexiones tras un día bastante intenso que me tiene todo hecho polvo. La primera es referente a mi curro. Recuerdo que cuando hice el curso de marinero yo pensaba que las notas eran importantes, no porque sacar un 9 en formación cívico y humana te haga mejor militar, sino porque estudiar era tu trabajo y el rendimiento de tu trabajo se medía en notas. Ahora en cambio pienso de una forma un poco distinta. El trabajo de un marinero es obedecer ordenes pero... ¿ y el de un suboficial ? Todo militar debe obedecer ordenes, pero creo que un cierto espíritu de rebeldia en un suboficial es importante. Hay que estar preparado para llevarle la contraria al mando cuando se equivoque, porque nosotros somos los encargados de decir el cómo, mientras los oficiales deciden el qué. Así que no creo que en esta fase de mi formación las notas sean tan importantes como lo es la actitud y la capacidad. Una reflexión curiosa, quizás para justificar los inminentes batacazos por venir.
Lo otro que quería era recordar algo. En cierta ocasión una chica se dirigió a mi en clase cuando estaba estudiando, preguntandome por una camiseta. Nos saludamos un par de veces más. Y un día yo me quedé hasta tarde, ella se quedó hasta tarde, y no sé quién fue el que esperaba por quién. Le pregunté si iba en dirección norte y me dijo que sí, así que le pregunté si quería que la acompañara. Nos fuimos andando. Cádiz se recorre andando más o menos en una hora de punta a punta. Tardamos casi dos en que ella llegara a su casa. Paseamos por la avenida, por la bahia, por parques. Hablamos. Hablamos de musica, de estudios, de trabajo, de la vida. Ella me hizo una pregunta complicada para ella. Me dijo ¿ es qué las intenciones no significan nada ? Y yo le dije que las intenciones eran la clave. Que como decía un amigo mío, hace más quien quiere que quién puede, y el mero hecho de estar decidido a hacer algo ya te permite hacerlo. Aún fracasar, es mejor intentar. Ella sonrió y yo sonreí y recuerdo que aquel día pensé que había conocido a alguien que realmente merecía la pena.
Hace mucho de eso, ya más de un año, y sigo recordandolo y sonriendo. Igual que recuerdo aquella vez que, trasladando una pregunta de Korytko, le pregunté si no se sentía intimidada. Y respondió exactamente como lo habría hecho yo, eliminando todo el ruido de fondo para quedarse con la esencia de la cuestión. Si eres feliz con algo, ¿ qué importa todo lo demás ?
Estoy bien. Este espacio, esta pausa entre una canción y la siguiente, es justo donde quiero estar ahora mismo. Lo unico que, como cantaban Pink Floyd, i wish you were here.
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