viernes, 21 de septiembre de 2012
Las princesas no tienen garras
Es curioso como pasa el tiempo y como pasan cosas. Hace un momento haciendo la cena me acordé de cuando le dije a Alisa que me había declarado a una chica y como se carcajeó. " ¿ Tú ? ¿ Con novia ? Por favor. No me hagas reír. " Del mismo modo cuando Alisa se echó novio yo lo consideré imposible. Tanto Alisa como yo somos personas con garras, demasiado hechos a vivir de forma agresiva. Podemos compartir, podemos agachar las orejas... pero nunca estaremos demasiado tiempo comodos. Siempre hay que buscar algo más, siempre hay que intentar algo más. Siempre hay que vivir. Nosotros, queramos o no lo queramos, somos depreadores.
Y los depredadores solo están de verdad a gusto entre iguales, pero a la vez no pueden pasar demasiado tiempo juntos. Termina siendo una situación de riesgo, demasiadas garras y colmillos. Los depredadores pueden tener relaciones largas con presas, aunque normalmente o el depredador se ablanda o la presa termina pasandolo muy mal.
¿ Os suena de algo ? Bueno, le dije a una compañera el otro día que ella tiene un problema. Es una cosa y piensa que es otra. Ninguna princesa tiene garras. Aún así es curioso como yo he conseguido dar una imagen de presa, de forma tan consecuente. Muchos de mis colegas me tienen por un buen chico, tierno, inocente... que bien he construido mi personaje. O quizás no.
El otro día reflexionaba sobre el liderazgo. Muchas veces el liderazgo no consiste tanto en llevar a alguien de la manita a hacer lo que tu quieres, como en crear una atmosfera. Dar la sensación de que tu controlas, de que estás a cargo. Y eso incentiva a la gente a ser creativa. Cubres sus necesidades y ellos pueden aportar cosas al conjunto. A veces, liderar consiste simplemente en dar un paso al frente y decirle a la gente " tranquilos, todo va a salir bien. "
Esto está relacionado con nuestra compañera con garras y lacitos, claro. Nuestra compañera con garras y lacitos es buena chica. Me inspira, y eso es bastante más de lo que hace mucha gente. Y es una artista creando situaciones. Aún así, es un talento desaprovechado. Pero en este momento, videojuegueando y a punto de irme a dormir, alzo la copa por ella una vez más. Porque a pesar de ser una depredadora, sigue jugando a ser una presa. Bien por ella.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario