sábado, 22 de septiembre de 2012
Pues que así sea
El aire huele a cenizas y mi aliento sabe a cenizas. El viento que se alza a mi alrededor me abraza, consolandome, en esta oscuridad sin sentido. Parece que llueve, aunque no cae agua, y el regusto de ceniza viene acompañado de otra cosa, algo que puede ser un recuerdo del mar. How i wish you were here, como decía Pink Floyd.
Nada tiene sentido ya, si es que alguna vez lo tuvo. Me alzo ante la tumba y contemplo el nombre. Meto la mano en mi cartera y saco la foto, una foto que me dio en un arranque apasionado, sin sentido, como esos abrazos que desnudaba cuando menos me lo esperaba o esos besos que sabían a sangre. Dolor. Recuerdo el dolor, dolor por dentro y por fuera, dolor agridulce que quemaba y siento ganas de llorar.
Pero no puedo llorar. Ni siquiera una cebolla ha sido capaz de hacerlo, solo ante la tabla de cortar. Siempre solo, vagando con las manos en los bolsillos, una mochila en la espalda, preguntas en el corazón. Miro hacía arriba y el sol me ciega. Demonios. Como cantaban los Suaves, parece que aún fue ayer.
Pero no lo fue. Muevo un pie delante de otro ante la tumba y sigo mirando para abajo. Serpiente de coral, naciste en primavera y mueres en otoño. ¿ Quién te iba a decir que serías verano ? Y en tu ausencia las paredes, se pintarán de tristeza. O como decía aquella canción, eras verano y yo el león.
Pero ya no sé ni quién soy. O quizás no quiero saberlo y solo deseo dejarme llevar por la marea, olvidar todo y desaparecer, perderme en la bruma. Caminar hacía el ocaso, otra vez con las manos en los bolsillos, mientras las letras de " The end " se van haciendo más reales y más fisicas.
No quiero. Yo no soy esto. Y me doy cuenta de a donde me ha arrastrado el hambre, de como tu ausencia fue un agujero en mi interior. Pero ya no tengo cuentas pendientes. Ya no. Todo lo que había que decir se dijo, todo lo que había que sentir se sintió. La piel quema, donde la ceniza se ha metido en viejas heridas y quema. Pero nada importa, ¿ o sí, vieja amiga ? Si las intenciones cuentan... ¿ de qué sirvieron las mías ?
Mordiste la mano tendida, serpiente de coral y volviste a clavarte hondo, muy hondo. Pero con el tiempo todos nos volvemos inmunes al veneno. Y siento como el sabor a sal remueve las cenizas en mi boca y me siento mareado y quiero vomitar junto a tu tumba. Pero tampoco eso es real. Todo esto, las palabras, la lluvia, el viento y el fuego, son solo recuerdos. Con cada historia que termina, muere una canción. Y aquí terminamos tu y yo, pequeña. Buena suerte.
P.D: I ain't no hero. But i also ain't no tool. So if someone wants to hurt him/herself with me, wait for another time. I know that was made on purpouse, bring me close to then bring me far. But the prize doesn't worth the effort.
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