sábado, 25 de agosto de 2012

El momento adecuado


Hay una cosa para cada momento y un momento para cada cosa. Sin embargo, parece que tengo un talento especial para no cuadrar. Una de las cosas malas que tiene el ser un personaje nomada que va de un lado para otro es que no entro dentro de los ciclos vitales " normales " de la gente. Tu amigo tiene un mal día, te necesita, y tu vas a y apareces siete meses más tarde. La chica que te gusta parece que tiene ganas de verte, la cosa promete... y cuando llegas tiene novio formal. Vaya hombre.
¿ Es una putada ? Bueno, según se mire. En cierto sentido refuerza esa creencia de que, como dije antes, hay un momento para cada cosa y una cosa para cada momento. Y quizás esta no sea ni la cosa ni el momento. ¿ De qué sirve enfadarse, rugir, patalear... ? Sí claro, te sientes mejor. Durante un instante. Pero luego vuelve la futilidad, la rabia, la frustración.
¿ Queremos vivir frustrados ? ¡ Venga ya ! La vida es demasiado corta y bonita como para perderla lamentandose. Si perdimos la oportunidad... bueno, pues tampoco sería tan interesante. Hace tiempo llegué a la conclusión de que hay gente con la que tengo trato porque tengo un interés en ellos. Y desde que lo descubrí he ido quitandome a esa gente de encima. Yo quiero en mi vida gente que me aporte cosas, que sea interesante, que me amplie. A veces es difícil coordinar calidad y cantidad, porque hay gente que son fantasticos pero aparecen una vez cada dos meses. Y tampoco es eso, pero en el equilibrio está la virtud.
Decía Rali que la felicidad consiste en estar equilibrado. Algo parecido dijo Vladimir aquella noche que nos emborrachamos y yo enuncié mi teoria sobre el dinero " el dinero es como el aire. Es necesario para vivir, pero más allá de lo que necesitamos no sirve para nada ", y él me dijo que cuando uno está equilibrado y feliz es la propia gente la que viene a uno, como si tuviera gravedad.
Todo esto, ¿ a qué nos lleva ? A pensar que hay un mensaje subyacente en todas estas oportunidades perdidas y es el de aprender a valorar las oportunidades buenas cuando las tenemos. Saber encontrar el punto justo entre el orgullo y el patetismo. Como dijera Rabanal, me falta afirmar mi personalidad sobre el mundo. Dar un puñetazo en la mesa y decir " este soy yo. Os guste o no ". El miedo a caer en la arrogancia... ¿ por qué debería haber ese miedo ? La arrogancia, cuando se asienta sobre una gran calidad, está justificada. No hay nada malo, si eres buenisimo, en creertelo. Al revés, es tu forma de proyectar tu presencia al mundo.
Así pues, quizás este sea el momento adecuado para empezar a dejar algunas cosas claras. Una de las cosas que he aprendido este verano es el valor relativo de las cosas y como no vale con conformarse. Conformarse es perder, porque llega un momento en que uno asume la conformidad como un hecho innegable, como que no puede aspirar a más. Y es importante tener siempre claro en nuestro interior, como una brujula que apunta al norte, nuestro verdadero valor.
Así que gracias, gente. Gracías por recordarme la posición relativa. Y que os vayan dando pero muy fuerte.

Sr Ale

P.D: Gracías al cabo Paco, al Buda y al cabo Dani que han sacado un rato para venir hasta Cádiz a verme. Ya os echaba de menos, artistas.

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