jueves, 23 de agosto de 2012
¿ Donde estás ?
He vuelto a la ciudad. Llevo unos días aquí y dentro de otros tantos me iré. ¿ Algún día volveré ? Supongo que sí.
He vuelto a caminar por el paseo marítimo. He vuelto a nadar en el mar, a correr en la arena. A escuchar canciones por la calle, a deambular entre gritos, a comer pescado sentado junto a la playa. He leído, he sentido, he disfrutado. Estoy vivo.
Y sin embargo... faltas tu. ¿ Donde estás, sombra esquiva ? ¿ Donde te escondes ? Entendería que no quisieras saber nada de mi. Que rasgaras mi alma con tu indiferencia. Hazlo. Deshazte de mi, convierteme en un buen recuerdo. Lo que sea menos esta incertidumbre, esta inseguridad. Esta certeza de la futilidad.
Anoche soñé contigo. Caminabas a mi lado sin verme y yo dejaba a mi compañero e iba corriendo detrás tuya. Tu no me escuchabas, me ignorabas. Y cuando por fin me ponía a tu altura y te miraba había lagrimas oscuras corriendo por tus mejillas y te abrazabas. ¿ No quieres verme ? ¿ No te intereso ? Llevo semanas y meses deambulando. Perdido dentro de mi mismo, rodeado de ruido y sintiendo la musica en mi interior. Quiero oir con tus oídos, ver con tus ojos. Quiero tocar con tus manos y sentir a través de ti, niña imposible, vano fantasma de sombra y de luz. ¿ Es a ti a quien busco ? Sí, es a ti. Eres tu.
Porque quiero oír tu risa. Quiero sentir tus dientes. Quiero notar como te abrazo y parece que te deshaces, como si fueras luz y te me fueras a escapar. Quiero discutir sobre una ídea interesante y parar porque hemos visto algo que queremos compartir, o simplemente porque queremos compartirnos el uno al otro.
Y si no te tengo, sobreviviré. Porque es lo que mejor hago, sobrevivir. Sonreír a la lluvia y al sol, meterme las manos en los bolsillos y encogerme de hombros, silbar una canción. Disfrutar de esa gente buena que me quiere y a la que quiero, disfrutar de esos sitios que conozco y que conoceré. Sobrevivir se me da de categoria.
Bueno, esta es mi botella en el mar. Llegará a ti o no, el reloj corre incesante, inmisericorde. Y la vida consiste en llenar las horas de minutos y los días de horas. Estoy contento. He visto a gente que quería ver y otra gente me ha demostrado que no quiere verme. O quizás no quiere verme lo suficiente, pero eso no tiene nada que ver con nosotros, ¿ verdad ? Si las intenciones cuentan, y maldito si no lo hacen, quiero que tengas esta palabra mía. Este artículo que es mi mano tendida, como lo he hecho tantas veces, esperando a que des un paso al frente y me dejes ser un payaso, ser un mentiroso, ser un loco y un cuentacuentos. Pero sobre todo, que me dejes ser el hombro en el que te apoyas cuando te quedas en silencio y el mundo está en orden.
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