domingo, 31 de julio de 2011

Malditos finales felices

Hoy me he tragado " Pesadilla antes de navidad ". Es un cuento, y como buen cuento tiene un final feliz. Pero es... demasiado feliz. Edulcorado, maldita sea. En la vida real los cuentos no son así. En la vida real los cuentos duelen, las espinas se clavan y sangran, el rencor crece y se hace negro y se enrosca en tu alma y te envenena. El caramelo, como todo, si es excesivo empalaga y no hay necesidad alguna de hacer daño gratuitamente a los niños. ¿ Qué es ? ¿ Qué es ? Parece navidad.

Hoy ha sido un día maravilloso. Y no se acaba. Dicen que un diamante es para siempre, pero como decía Angel esta noche nosotros somos pobres. Una carta es para siempre. Un trozo de papel donde tienes siempre a esa persona, hablandote a tu alma. Solo he pegado un pequeño mordisco a la tarta y la he dejado mientras escribo esto y la saboreo, recordando. Recordando... ¿ por qué cada día está tan lleno de momentos ? De random-day ha pasado a día con historieta. Día de aprender a conducir, de comer kebab, de tirarse en un parque a escuchar rammstein, de sufrir calor. De peliculas y regalos y agua fria y cuadros, y siluetas que se intuían pero no se veían, y que ahora se llenan de color, calor y vida. Mir es kalt, pero... tanto que dar y recibir, tanto que perder y sin embargo... ¿ tanto que ganar ? ¿ por qué no ? Es el motivo para todo o quizás no es un motivo en absoluto.
Me voy a la cama. Mañana quiero piscinear, quiero leer, quiero jugar, quiero hacer una lista de lo que necesito para el viaje, quiero... quiero ser, para dejar de ser. Y que el diablo os pille confesados.

Me ha gustado pesadilla antes de navidad. Pero el final... vaya tela.

No hay comentarios:

Publicar un comentario