Hay una canción de Nirvana que se titula " about a girl ". A pesar de que el titulo y la melodia prometen, con un Kurt Cobain grave y profundo, la letra no deja de ser una chorrada ( " y te prometo que no estoy armado ", es el estribillo. Poquita cosa, o como diría un canario, agüita ). Aún así, me viene de categoria para mi ultima sesión de onanismo literario.
Hace poco conocí a una chica. O quizás la haya conocido siempre. Es un fantasma de humo, sombras, sudor y sangre. Es una luz que quema los ojos, un olor que pica en la lengua. Es mil mentiras y cada una de ellas más atractiva que la anterior, formando una piramide que se eleva hasta más allá de donde alcanza la vista.
No sé nada de ella. O sé más que de mi mismo. Quizás sé demasiado. Sus palabras me arrullan como una nana y tejen una red de pesadillas de la que no me puedo escapar. Podría pasarme la vida a su lado y cada minuto con ella me asfixia y me mata. Me niega y me afirma, haciendome más y menos a la vez. Deine grusse macht mich klein.
Juego con cuchillos sin punta con ella y nos clavamos los mangos. Canto a su lado pero su mano está a mil kms de la mía. Quiero hacer de ella un personaje al que devorar, digerir y expulsar, pero se escurre como agua. Es mercurio y hielo. Me aterroriza y me inspira compasión. Es pequeña, agil y picara. Es grande, timida y distante. No es. Es una persona sin edad, a medio hacer y a la vez dura y curtida, desgastada como cuero demasiado golpeado. No es para llegar a ser.
Es un imposible, vano fantasma de sombra y de luz. Sus labios son cereza, sus ojos roca muerta, sus manos terciopelo. ¿ O no ? Podría ser madera, su piel algas muertas y su boca un buril, seguiría sin ser nada. Y a la vez siendolo todo. Me hipnotiza lo que esconden sus ojos, mucho más que lo que enseñan. Siento vertigo y quiero huir, pero no puedo dejar de mirar.
Hay una chica...
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