Hay veces en que te encuentras con tu pasado en formas que ni te imaginabas. Hoy el sargento primero de donde estoy comisionado me ha dicho que porqué no pido destino aquí, que me van a echar de menos. Ese plural mayestatico me ha resultado divertido, porque aparte de él en mi destino no me conoce nadie, pero bueno. El caso es que me he preguntado porqué le caigo bien a este hombre, y porqué en general le caigo bien a cuanto suboficial maniobra-maniobra conozco.
Hoy este mismo sargento primero ha dicho algo que me ha llegado. Un contramaestre en tierra es como una gaviota en el desierto.
Y quizás por eso me llevo bien con ellos. Porque yo soy un poco contramaestre. No tengo ni el temple, ni la habilidad manual, ni la picardia natural, ni muchas otras cosas que caracterizan a un contramaestre nato y por eso no lo soy del todo. Pero, recordando, mi abuelo era contramaestre de un buque pesquero y me pasé la infancia con él y sus amigos, escuchando historias medio en gallego medio en español. Que recuerdos más lindos. No tengo apenas fotos mías de niño, pero me cuesta mucho reconocerme en ese renacuajo rubio, sonriente y feliz, inocente. Mis recuerdos de infancia son otros, y la mayoria de ellos han sido borrados para dejar sitio a cosas más recientes, más urgentes, más necesarias.
El caso es que tengo muchas cosas dando vueltas en la cabeza ultimamente. Creo que ya he sudado casi todo el caramelo y mañana seguro que el trabajo me amarga para acabar de echarlo fuera. Y esta tarde ha sido maravillosa. Ya tengo las cinco ruedas del coche una vez más ( estoy tranquilo, soy un chico motorizado ) y el Deivid y yo hemos estado trabajando en su piso. Ha puesto un cd que casi no recordaba, el Alive de Gamma Ray del 95. Discazo. Lo mejor es que recuerdo muchas cosas de ese disco. Lo compré en Mala Musica, en la calle londres, junto con un maxi single del Roots de Sepultura que incluía las canciones " war " y " ratamahata ". Entonces no me gustaban Sepultura y compré el disco porque eran famosos y los había visto en la Kerrang y en la Heavy&rock. El Alive de Gamma Ray fue el disco de mi vida, lo escuché por activa y por pasiva. Tanto así que hoy, más de diez años después, aún me sé canciones de memoria. Recuerdo que Paquito y yo lo cantabamos a voz en pecho según ibamos en bicicleta por la autovia de Cádiz, camino de Puerto Real, con el Lolo el Pelirrojo. Que buenos tiempos aquellos, antes del trabajo, las mujeres, las facturas, los accidentes.
Ahora miro para atrás y recuerdo, y sonrío. Y viene a mi mente el Nightfall in Middle Earth, ese disco que todo true del metal desprecia ahora y en su momento fue una revolución. Y que taaanto me gusta. Con esa canción, alegre y feliz, donde dice " cuando las penas se cantaban suave y dulce ". Porque así me sentí escuchando a Gamma Ray, lleno de ilusión y esperanza por el futuro, euforico, lleno de amistad y energia. Con ganas de saltar en conciertos, de bailar con desconocidos y de abrazar al mundo. Y más heavy que una lluvia de hachas.
Así que gracías, Sr Deivid. Hoy ud me ha hecho sentir como cuando tenía quince años otra vez. Muchisimas gracías.
No hay comentarios:
Publicar un comentario