domingo, 24 de julio de 2011

Sudando azucar en una boda

A las buenas noches, señores y señoritas. Uno de los principales defectos en este caos incomodo que es mi vida personal es mi mania de convertir todo en una historia radiodifundida. Preguntar a la gente, comentar opiniones, esperar juicios de valor y rebatirlos. Casi todo me sale mejor cuando lo hago a oscuras, conmigo mismo y para mi mismo, sin comentarlo con nadie. Pero estos días he pasado por muchas cosas, me he sentido confundido y desorientado y he buscado perspectivas nuevas para comparar con las mías. Una opinión ajena es interesante: un juicio ajeno innecesario. En cuanto al caso que nos trata en concreto, lo que ha pasado esta tarde ha sido un " ejem, ejem " del Karma destinado a ponerme en mi sitio. Lo cual no me viene bien, porque justo andaba con esa sensación de " bien, el tiempo ha funcionado, ya estoy otra vez en mi sitio ", mirando un poco de reojo hacia atrás, como para ver si me lo creía yo mismo del todo, ha pasado lo del coche y vuelvo a verlo como lo que es. Me hace falta trabajar mañana para acabar de sudar todo el caramelo generado este viernes, pero lo superaré.

Porque hoy ha sido un buen día. Muy bueno, manda caralho. La boda ha sido... gua, la boda ha sido flipante. Uno de los peores pecados que existen para mi es el perjurio, motivo por el cual estoy en contra de toda boda por principio. Pero David y Püri sí van a mantener sus promesas, o por lo menos van a dar todo por cumplirlas. Y nosotros les vamos a ayudar. Ha sido una boda guapa, entre colegas. David ha bromeado, Püri ha sido Püri... la familia estaba orgullosa y feliz, ha sido bonito. Yo me lo he pasado de categoria. La madre del Deivid me ha preguntado si yo no me podría liar con su hija Carmen, que su novio es un chufla y a ella le gustaría uno como yo para ella. Lo cual me ha resultado divertidisimo, pero para que engañarnos me ha subido bastante la moral. Me he reido mucho con Deivid, y con Antonio, y con el Sr Francis, y con tanta gente que conozco de poco más que hola y adios pero que me tienen muchisimo cariño ( la abuela de Deivid, el padre del Rebolo, la novia de Antonio... ). Gente que pasa por tu vida de puntillas y a la que no echas mucha cuenta, pero que tienen un detalle bonito de vez en cuando.

Y he vuelto a ver a Manu. Ha sido brutal. Días de convivencia condensados en minutos de conversación, volver a hablar con acento gallego y reirnos y reirnos... ha sido genial, como echo de menos a ese tío. Me hacen falta amigos así en mi vida. He recordado muchas cosas. Fui a Tarifa y luego a Bolonia, el recorrido inverso, y volví a ver sitios que de repente tienen otro significado para mi. La historia la hacemos andando, y esa historia es la que nos forma. Pronto se romperán unos recuerdos y surgirán otros. Me habría gustado bailar y cantar, pero la boda no ha sido para tanto. Al final, volviendo de Bolonia de haber visto a Manu, ha reventado la rueda trasera derecha de mi coche. He actuado por instinto, he parado en el arcen y he llamado a la grua. Al final tras varias peripecias el gruista, Enrique Reyes, un buen tío, me ha traido para Cádiz y llevaré el coche a un taller para cambiarle las ruedas. Tengo suerte. No me ha pasado nada, la avería no es grave y puedo reirme. Pero creo, supersticioso como soy, que lo del coche ha venido a recordarme que algunas decisiones que tomo están equivocadas. Que tengo que mantener conmigo a la gente que aporta cosas buenas y no desecharlas solo porque me dé miedo de mi mismo. Así que voy a escribir a mi hermanita alemana, voy a cenar algo y voy a ver que tal me va mañana en el curro. Lunes nuevo, semana nueva, vida nueva. También quiero hacer un experimento social, otro de tantos, a ver que pasa.

Cuidarse muy mucho personajes. Se os echa de menos
Sr Ale

P.D: Las multiples fotos de hoy irán apareciendo poco a poco. Yo no tengo ninguna pero haré cosecha a lo largo de la semana. Portaros mal :-P

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