Estoy equivocado. Lo siento en los huesos, mi misma razón de ser me lo dice. Estoy perdiendo el tiempo. Pero soy demasiado testarudo, demasiado... no lo sé. Tampoco se me ocurre mucho mejor que hacer con él. Me siento delante del ordenador y me exprimo a mi mismo, derramando trozos de mi que caen al suelo sin sonido, sin sentido. Useless.
Estoy sentado en el embarcadero, con los pies metidos en el agua. El sol brilla fuerte sobre mi espalda y me tuesta la nuca. ¿ Sentido ? Nada lo tiene en este momento vacio. El mar se extiende hasta el infinito y me gustaría abrazarlo, cubrirlo todo de oscuridad y desaparecer en su interior.
O quizás no. Argenteos tintineos saludan la piedra que cae al agua, y que extiende ondas concentricas que a su vez generan otras ondas. Arqueo una ceja. ¿ Es eso algo interesante ? ¿ A quién le importa ?
Miro hacía mi interior y mentalmente me encojo de hombros. Tiempo regalado para compensar el tiempo tan tan caro de otros momentos. Al final, de una forma o de otra todo termina encontrando su propio equilibrio.
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