Es algo que pensaba tras salir de clase. Hoy me han contado una historia muy curiosa. Un chaval, quince dieciseis años, ha decidido salir de su clase por la ventana y colarse en la del colega para saludarlo. Lo inquietante de la historia es que esa ventana quedaba en la fachada del edificio y el hombre se ha paseado por delante de una avenida, a tres pisos del suelo, a pique de abrirse la cabeza o quedarse en una silla de ruedas. Todo por una gracia.
A ver, yo estoy concentrado en mi examen y tengo demasiadas cosas en la cabeza como para preocuparme porque un chaval, que por otro lado tampoco tiene pinta de ir a ser el que descubra la vacuna contra el cancer, se abra el coco. Ya sabéis como ando de empatia y lo que pienso de la humanidad en general, más de una humanidad dominada por las hormonas como es la humanidad adolescente. Pero el otro día Mar me contó que su madre le había echado la bronca por subirse a un armario de tres cuerpos y me hizo gracia. Recuerdo que comenté con mi hermana " si Mamá nos hubiera echado la bronca entonces - cuando hablo de ella en pasado muy remoto la llamo mamá, sí -, quizás yo no sería tan buen marinero ahora ". Y es que de pequeños, mi hermana y yo soliamos trepar como monos por el armario de su cuarto. Era un armario empotrado y encima había una comoda, a unos dos metros y algo del suelo. Para nosotros era toda una aventura, auparnos como podiamos y competiamos constantemente para ver quien lo hacía antes o quién se pasaba más tiempo arriba.
Y así hemos salido. Yo creo que tengo vertigo, que es ese impulso que te hace querer tirarte cuando estás arriba, pero dado que mi sentido del deber me impulsa a no matarme, pues incluso lo disfruto. Y hago lo que me mandan. Si mi madre me hubiera impedido ser un mono, probablemente hoy sería un tío mucho más echado para atrás. Y no me tiraría al bote como me tiro, ni haría algunas de las pirulas que todos sabéis que he hecho alguna vez.
Porque como he dicho en el título, a veces valor y estupidez son sinonimos. Si uno piensa algunas cosas, no las hace. Lo cual no quita que, aunque me he sumado al linchamiento solidario del chaval, una parte de mi estaba encantada. Y de hecho lo comenté, con una cierta admiración a regañadientes. " Mis compañeros no van a Elcano porque les da miedo subir al palo y mira aquí, al amigo ". Porque que queréis que os diga. Aunque sus motivos son absurdos y ridículos, el chaval ha demostrado que cojones no le faltan. Y eso es algo que, en un mundo como el que vivimos, se agradece.
Otra cosa que os quería comentar. Hoy puede ser un gran día. Me he encontrado al cabo Roldan por la mañana, actualmente D. Jose Maria y me ha deseado suerte.He nadado mis veinticinco metros bien. Y otra vez. Y otra. Y otra. También he cogido el tema de los limites en mates, tengo un libro de ejercicios de examen ed mates y fisica que me llevaré a clase mañana, me he quitado un poco de lastre emocional. Estoy listo. Dadme algo que morder, un poco más de fucking heavy metal y un motivo para vivir. Me siento preparado. Porque, ¿ sabéis ? Yo he hecho también unas cuantas de las mías. Y la mayoria de veces, lo que la gente ha interpretado como valor es ni más ni menos que estupidez inconsciente. Os quiero
Sr Ale
No hay comentarios:
Publicar un comentario