Jajaja si es que no hay manera. Es la ley de Murphy. Me voy una semana y llamadas, mensajes, a ver si quedamos... vengo aquí y me veo sentado en casa jugando al ordenador y estudiando. Lo cual no es mala vida, voto a tal, pero ya estoy un poco hasta el gorro de que la gente me cree expectativas que luego no va a cumplir. ¿ Es tan complicado ser un tío de palabra, decir las cosas como son y al que no le guste que no mire ? En todo caso, quien con niños se acuesta meado se levanta y uno no puede pedirle peras al olmo. La culpa es mía por juntarme con quien no debo.
En todo caso eso es mi sindrome post-vacacional. Y es normal que pase después de unos días en los cuales he estado entre algodones, totalmente mimado. Ayer recibí un correo que temía mucho, explicandome porqué no debieron contestarme a un " te quiero " con un " yo a ti también ". Era algo que podía haber previsto, pero fue un malentendido. Casi cualquiera que lee esto me conoce y sabe que para mi, el amor romantico es una amistad con especias. Como un helado de chocolate, al que le pones canela y algo más y sabe distinto. Pierde unas cosas y gana otras, pero no deja de ser un helado. Hay palabras que duelen. Cuando Elena habla de " freundschafft ", o amistad, lo banaliza porque todos tenemos montones de amigos y la palabra está muy devaluada. Hoy en día cualquiera con quien echas un par de partidas a algun juego es tu " amigo ". Debería haber otra palabra ( como en bulgaro tienen una palabra para " beber alcohol a diario " ) para indicar esa gente especial, mucho más que un amigo, que te sostiene cuando no puedes más, que te hace sonreir cuando tienes ganas de llorar, que te escucha cuando ni tu mismo te estás escuchando. Yo no soy muy dado a emplear la palabra amigo libremente, porque precisamente temo banalizarla.
Así que que queréis que os diga. Hay cosas entre el " te quiero como amigo " y el " te amo " romantico y salvaje, espacios en sombra que no son ni blano ni negro. Como diría Martin " it's not so simple ". Es ese espacio terrible el que hace que un hombre perfectamente heterosexual se asuste cuando le pasan cosas con un amigo y sin embargo... no creo que sea algo malo. Tampoco hay que volverse loco y hacer el tonto, ni lastimar a nadie ni lastimarse uno mismo. Pero eso, que mola, que está guay.
Así que eso. Que me alegro mucho de que me lo hayan explicado, me hayan puesto los puntos sobre las ies y, sobre todo, me alegro de poder tener a una persona así en mi vida. Alguien que hace que, cuando me pasen cosas como lo de esta mañana, me permitan decir " pero no todo es así. Ahí fuera hay gente de verdad, gente que vale muchisimo. Gente que hace que la vida merezca la pena ". Y eso, colega, vale incluso más que cualquier historia romantica que te inventes.
A mi últimamente la palabra amistad me tiene un poco liá. No porque la banalice, sino más bien todo lo contrario; al parecer, es cierto que está muy devaluada, porque para mi no significa lo mismo que para los demás... ahora cualquiera se llama amigo de alguien por agregarlo al facebook, la gente banaliza tela. Me ha gustado tu reflexión!
ResponderEliminar