Raya, que probablemente será bautizada como " la niña topo " dentro de poco, me dijo en cierta ocasión que da gracias de que nadie pueda mirar en su cabeza, porque sabe Dios cuanta porquería tiene ahí dentro. Aprovecho para tomarle la frase en el titulo de este artículo, que no es más que una recopilación de diferentes ideas que fueron saltando por mi cabeza mientras escuchaba Rammstein, andando desde la zona franca hasta la biblioteca de Guillen Moreno.
Cuarenta y un artículos ya. ¡ Como pasa el tiempo ! Probablemente la mitad de estos serán una porquería, pero tanto en las luces como en las sombras me recnozco a mi mismo. ¿ Y quién soy yo ? Pues es una buena pregunta. El otro día hablaba de eso con una colega y le decía ese clasico que me dijeron en el colegio de que todo tio es un poco padre, un poco niño, y un poco poeta. En su versión femenina, yo creo que toda tía es un poco madre, un poco princesa y un poco puta. Entendiendose puta en su versión " bitch " en inglés, u sease, mala pecora, nada de profesional del sexo.
Y ahí voy con mi primera nota. Ayer tuve una conversación fantastica con mi psicologa, arrancando con Milan Kundera y su Insoportable levedad del ser. Todo venía a cuento de porqué gente que en teoria no comparte casi nada, aficiones, estetica, etc, pueden ser tan buenos amigos. Élena me lo había preguntado a proposito del Luis y de mi, pero aún más doloso es el caso del Buda y mío, que llevamos dos días trabajando solos por la tarde y más a gusto que nada. ¿ Por qué ? Yo creo que la facilidad que tenemos para comunicarnos con alguien es lo que orienta nuestra amistad. Esa facilidad para comunicarse parte del esquema basico de toda comunicación, emisor, receptor y canal. ¿ Cual es el canal para nuestra comunicación ? El lenguaje. ¿ Y qué es el lenguaje ? Un conjunto de palabras artículadas mediante una gramatica. Y las palabras son simbolos. Pero claro, como todo simbolo tienen asignado un significado, en muchos casos variable. ¿ A donde quiero llegar ? Tanto marear la perdiz, coño, que se ve que eso de ir a la universidad algunas tardes ya me está volviendo pedante ( que sepais que me pongo gafas para el ordenador y para conducir. ¡ imaginaroslo ! -. Pues a que la palabra " padre " tiene sentidos distintos para una persona y para otra. Y cuanto más coincidentes sean esos sentidos entre dos personas, más fácil será comunicarse entre ellos y, por tanto, más fácil será sentirse comodo. Hace apenas cuatro días estaba sentado en una terraza hablando con una mujer. En un momento dado de la conversación me perdí mirando el mar - algo que me pasa muchisimo, culpa de la mirada salada que tengo -. Como no sabía de qué me estaba hablando y no quería parecer maleducado, le dije
" Perdona pero... ¿ te han dicho alguna vez que tienes unos ojos preciosos ? ". Fue un piropo ridículo, pero divertido y aparte de salvar los muebles encajó bien en la conversación. Esa comodidad, esa complicidad es lo que da forma a las amistades. La capacidad para decir, pensar y actuar como tu mismo sin plantearte nada. Por eso gente con la que uno no tiene muchas cosas en comun, pero sí un idioma, son amigos.
Por cierto, este artículo va a ser gigantesco así que lo parto en dos. Raya ya me ha dicho alguna vez que me encanta hacer " parte 1, parte 2, parte ... " y tiene razón. ¿ Será culpa de mi germanismo ? Recordemos la Critica de la razón pura - que algún día me leeré, ¡ a dios pongo por testigo ! - y sus apartados 1.4.1.3.2, que casi parece un sistema de un equipo de futbol. Lo dicho, a por la segunda parte !
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