Porque si no es imposible que en tres días de mi vida hayan pasado tantisimas cosas. Solo el primer día salí de clase de ruso, me despedí de Inna en plan guay por el skype, mandé un mensaje a Raya y me subí al autobus. Listo a olvidarme del ruso, del trabajo, de mi familia, de todo. A encontrar un nuevo mundo, a pasar frío, hambre y deslumbrarme. Y he recibido mucho más de lo que podría haber esperado y mucho menos.
Solo el primer día ya fue una locura. Tengo una mini-lista con conversaciones absurdas de Luis y mía, gente con la que nos encontramos ( la niña loca griega, la carol griega a la que le pedí una foto y no quiso, las gallegas errantes ), sitios donde estuvimos, situaciones absurdas. Pero son tantisimas cosas que parece imposible que haya pasado eso en tan poco tiempo y este diario, que se supone es mi referencia a un tiempo futuro en que lo vuelva a ver, me parece demasiado pequeño para contarlo todo. Para hablar de Monastiraki y su ambiente, de la soledad de Kerameikos, de la sordidez del hostal y su ambiente romantico, de lo peligroso de los coches, de los olores y sabores y calles para arriba y para abajo ( esto parece Jaen, coño ). De Cori el yanki en el hostal, del gallego que le vendió una camiseta al Luis. Del frío de por las noches y el calor de por el día, de tantisima historia condensada en un formato imposible, de la sensación de aventura y de aislamiento, de sentirse extranjero. De las iglesias que parecían sinagogas, los extranjeros por todas partes, los museos y nuestra mezcla de sorpresa, maravilla y broma.
Tantos paisajes y escenas, tanta gente. Tantas sensaciones que cuando uno vuelve del avión le queda la impresión de que tiene que intentar asimilarlo, digerirlo, y no puede. Procura alargar el hechizo, el momento, imaginarse que aún puede tener un poco más. Pero no hay como.
¿ Qué os voy a decir ? Elena. Todo lo que diga es poco. Hay gente buena y gente mala, y luego hay cosas como mi comandante y Elena. Que se acentúa en la E primera, no es llana como en español, así que tendría que ser Élena. Una tía que convierte la vida de los demás en mejor solo por el hecho de existir. Tan generosa, divertida, amable... que gran amiga. Me ha impresionado, en serio. Fue el broche a un viaje increible. Porque la Acropolis, el Agora, Kerameikos, tantos templos que ya se confunden, Plaka, el museo Nekali, Syntagma, los jardines nacionales... tanto que ver, que vivir, que conocer, que experimentar. Es demasiado. Dentro de unas semanas miraré las fotos y no lo recordaré, pero la sensación... es increible.
Muchas gracías. Muchas gracías por sacarme del mundo, enseñarme tanto y hacerme disfrutar tantisimo. Muchas gracías.
No hay comentarios:
Publicar un comentario