lunes, 11 de abril de 2011

Se revela como una foto

Es lo que pasa con los recuerdos, las experiencias y la vida. A medida que se suceden los días hay aspectos que van cobrando más color y profundidad y otros que se pierden en la sombra, y es ese contraste entre ambos el que te da el balance general de lo que realmente pasó. Mientras estás viviendo algo te encuentras demasiado ocupado experimentandolo, sintiendolo, acumulando. Y cuando todo para y llega el remanso de calma que continua a la tempestad no sabes que pensar, te sientes sobrecogido, abrumado.
Pero luego llega el tiempo. O sucede el tiempo. Saltas de una cosa a la siguiente y, cuando te das cuenta, esta pagina hay que pasarla y continuar. Te quedas con la parte que te interesa y sigues adelante, porque no puedes pararte mucho y porque la vida es demasiado bonita para perderla en melancolia. Hablaba el otro dia con Élena ( esdrujula, para siempre ya ), que es mucho mejor sentir tristeza por algo que te ha producido alegria que no sentir nada. No creo que haya un balance exacto ( tantos gramos de alegria, tantos de tristeza ), pero creo que en el balance general yo esta vez he salido ganando mucho. Por eso odio las despedidas y por eso he terminado odiando los lunes, en esta piel de serpiente amarilla que llevo ahora. Lo que sucede en las Vegas se queda en las Vegas y no quiero pensar demasiado en esas fotos que ahora iré subiendo al feisbuk y que ayer no me atreví a mirar demasiado. Porque hay fotos que son como viejos amigos, que uno pasa sonriendo para si, compartiendo algo que solo la foto y uno mismo sabe. Hay fotos que son paisajes del alma, donde hay impreso algo que quizás nunca recordemos o que quizás, solo por un momento, volvamos a verlo. Estos artículos son un album de fotos con palabras, igual que el album homenaje que unos pocos elegidos, grandes entre los grandes, escribisteis para mi hermano. Al que dedico este viaje, todos los anteriores y todos los siguientes, porque si no fuera por él yo no habría caminado bajo la roca que dio forma a la democracia, el peor regimen politico a excepción de todos los demás, y si no fuera por él ahora sentiría una melancolia dolorosa y salvaje. Gracías. Gracías a todos los que estáis y estaréis, a los que habéis estado y a los que estuvisteis. Porque ahora me levanto y paseo por Cádiz con unos walkman y siento que pronto me volveré a ir y quiero veros. Quiero ver a Deivid, a la señorita Arroz con Pollo, a Paquito, a los colegas del grupo de rol. Quiero esa vida que me he hecho con madera de resaca, arrastrada por las corrientes hasta la playa y que ha dado forma a una cabañita. Que siento que pronto tendré que dejar para irme a otro sitio, quizás a vivir en otra cabaña o quizás para hacerme una casa de verdad, pero siempre con el petate en la puerta y una sonrisa en el corazón, como un collage hecho de vuestras sonrisas. Así que, antes de que el cielo se vuelva a poner nublado y me sienta triste y mal, aprovecho este ratito de sol para compartirlo con vosotros. Porque os quiero. Porque sois geniales y porque hacéis que yo me quiera a mi mismo.
Gracías. Gracías de todo corazón

Ale

P.D: Es curioso. Cuando voy solo, si hecho muchas fotos es porque no me lo estoy pasando muy bien y el paisaje prima sobre la acción. Pero cuando estoy con el Luis, puedo echar doscientas fotos y a la vez reirme a carcajadas.
P.D 2: A diferencia del Luis o de la niña que no habla, yo no viajo para tachar nombres de una lista o seguir un camino de puntos que me lleve a algun lado. Yo sé que no voy a ningun lado. Estoy en una etapa de mi vida donde soy velero. No lucho contra el viento sino que me dejo llevar, intentando conducirme a donde me sienta bien, evitando arrecifes y rocas que velan, pero sin forzar demasiado la maquina. Viviendo en reggae.
P.D 3: No sería yo si no incluyera OTRA posdata. Me ha costado casi un día tomar una decisión pero ya la tengo. Si montas una bicicleta y dudas, te caes. No valgo para estar dudando.

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