miércoles, 2 de marzo de 2011

Canibalizando escritos

Llevo un par de días algo melancolico y, para que engañarnos, algo falto de cariño pensando en la inminencia del carnaval, y todo lo que ello conlleva para montones de gente. Que principalmente podriamos resumirlo a pegarle al fornicio cual conejos epilepticos. Algo que por supuesto apoyo de todo corazón ( pero recuerde: use a camisinha ). Aunque para mi más bien supone un punto de melancolia y nostalgia. No sé, la idea de verme apartado de toda sociedad y de toda gente que tengo de cuando en cuando, ese aire de... extranjero permanente, me produce una cierta tristeza en momentos como este. Es un sentimiento general, nada concreto, y me va y me viene en función de lo que esté haciendo, la cantidad de comida y sueño en mi cuerpo y el viento que sople. Pero está ahí, para que lo vamos a negar.
Hoy, esperando a que fuera viniendo la gente para salir de guardia, empecé a curiosear el movil. Lo de los moviles con tarjeta es un invento. Si se te ocurre cualquier chorrada para escribir en un futuro aquí no tienes más que pegarle a las teclas. Es casi como llevar una agenda encima, aunque por desgracia no es tan comodo como para escribir artículos enteros. Pero todo se andará.

El caso es que me encontré la siguiente nota, de hace por lo menos unos pocos meses. " Relación cno Alisa como un reptil. Frío, cruel, asincrono, sin empatia, feroz. Y a la vez divertido, irreverente, malo. Sin respeto, sin miedo, sin limites ". La primera parte está tomada de la introduccion de Parque Jurasico, donde a su vez Michael Crichton cita a un cientifico ( ahora no recuerdo quien, un evolucionista del siglo xix ), para explicar porqué instintivamente odiamos a los reptiles. A la vez es fácil establecer un paralelismo con el artículo de Alisa en el cual habla de mudar la piel como una serpiente, una metafora de sí misma que siempre me ha gustado porque le encaja como un guante. Como la piel del susodicho reptil. El resto es cien por cien mío, si podemos entender que algo en mi cabeza es mío, y no el poso de tantos libros, tantas peliculas, tantas canciones, tantos paisajes y tanta gente que ha ido pasando por ahí. Por si alguna vez os lo habíais preguntado, ahí tenéis la respuesta a como nacen mis artículos. Una serie de ideas inconexas, agresivas, como logotipos o titulos de canciones, que se vertebran ( o articulan, de ahí que llame a esto articulos ) en una narración las más de las veces incoherentes. Pero sí aún leeis esto ( y Gaizka me sacó los colores el otro día al decirme que le gustaba ), ya sabréis lo que hay.

El caso es que pensaba en porqué la relación con Alisa no fue una relación en el sentido " tipico " de la misma, y porqué sin embargo lo fue. No hubo compromiso por mi parte, más allá del respeto y el sentido del deber que tenía ante su cariño y dedicación. Tampoco hubo demasiados planes de futuro, ni demasiadas cosas en comun. Pero fue rapida, intensa, divertidisima. Fue un constante " no hay cojones ", un guiño, una lengua asomandose, una sonrisa. Lo echo de menos. Claro que a ella también, porque es una chavala especial, pero sobre todo mi recuerdo de la relación eran esos ratos tan malos y tan buenos a la vez que me hizo pasar. Y por eso le dedico este artículo. Porque la ultima vez que hablamos me dijo que cada vez que habla conmigo siente ganas de escribir y yo la animo. Porque todos nosotros tenemos un niño, un poeta y un padre dentro y hay que darle rienda suelta a los tres para ser locos, para ser tragicos, para ser alegres, para ser creativos. Y porque, que demonios, en verdad se hace de querer la maldita roedora.

Un abrazo. Portadse mal y ojalá que la gente pueda decir de vosotros lo que yo digo de mi ex.

P.D: Que por cierto, seguro que cuando lea esto se enfada conmigo y me odia. Pero es el precio que todos los genios tenemos que pagar por nuestro exito ;-)

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