lunes, 21 de marzo de 2011

Vaya mierda de lunes

Ya me lo veía venir. Es el karma. Cuando uno coge una olla esperando quemarse, termina quemandose aunque la olla esté en la nevera. Y yo esperaba un lunes chungo de vuelta al curro y lo he tenido, vaya que si lo he tenido.
He salido a las cinco de la tarde. Tenía clase de ruso de cuatro a seis, así que podéis imaginarse la que he liado para llegar a clase apenas el tiempo de saludar, ver un par de ejercicios e irnos. Luego iba a quedar con una amiga, para darle su regalo y tal. Y aunque me lo he pasado genial, reconozco una sensación agridulce en el sentido de " no la voy a ver otra vez en mucho tiempo ". Ahora, a las tantonas, tengo que hacerme una cena de fortuna, ducharme corriendo y a la cama. ¡ Ah ! Se me olvidaba. Karen no va a venir. Sigo sumando.
Pero sin embargo, no estoy tristón. Tengo dos sentimientos encontrados en mi. Ayer hablé con Vicen por internete y me dijo que " se me echaba en falta deambulando por su casa ". Para mi sorpresa, a mi me ha pasado hoy lo mismo con él. Echaba en falta poder contarle mis cosas y charlar un rato de lo que nos gusta. Cambiar de tema y pasar a hablar de futbol, libros, musica... contar historias. Nunca he vivido largo tiempo con amigos, pero he pasado findes en la prosicueva y sé lo que es pegarse unos días rodeado de " tu " gente. Y mola mucho. La verdad, siento un profundo impulso de exhaltación de la amistad ( no alcoholico ), y ganas de darle un abrazo a Vicen y las gracías por recordarme que se pueden sentir cosas sin por ello ser una nenaza.
Ese es mi primer sentimiento. El segundo está relacionado con el curro. Acabo de escuchar " dioses del mar " de Sphinx, que es una canción que siempre me pone los pelos de punta. Esta mañana hemos visto al Castilla cerca de Rota y se habla mucho del tema ultimamente. De Libia y de la gente que va para allá, de la que irá o de la que ha ido. Yo no voy. ¿ Iría si pudiera elegir ? Probablemente sí. Por un lado pienso que es porque no tengo nada que perder, no dejo atrás nada que considere yo que va a sufrir mucho mi perdida y conozco a mucha gente que por el contrario sí deja gente detrás. Yo soy un tío con la maleta ligera y por tanto, más prescindible. Y por el otro, hay una cierta sensación de... expectación. De justificación. Se supone que mi trabajo consiste en eso, ¿ no ? Pues vamos a ver de que va y si estoy a la altura. Competir conmigo mismo y demostrarme quién soy. Así que, en cierto sentido, tengo una especie de envidia sana y orgullo por los compañeros que van a donde yo no soy capaz. Que sus motivos serán más o menos egoistas ( el dinero no debe ser malo ) y serán más o menos libres de elegir, pero ahí están.
Así que ahí ando. Lleno de una paradojica exhaltación de la amistad y de un ansia de gloria solitaria. Pero desde luego, triste no. Ya tendré tiempo para estar triste, aun guardo un poquito del calor y el sol de mis amigos dentro. Gracías :-)

Sr Ale

P.D: Que por cierto, no viene al caso y esto es un añadido de ultima hora, pero me quejaba al principio del correo de que he estado trabajando hasta las tantas y eso no encaja con lo dicho posteriormente. Debemos aclararlo. A mi no me cabrea trabajar hasta las tantas. A mi me cabrea trabajar hasta las tantas mal, porque hay gente que no sabe llevar el uniforme como tiene que llevarlo. No lo digo por hoy, pero esto ya empieza a alcanzar el rango de cruzada personal y preferiría evitarlo. Pero eh, aun es lunes. Así que a shalalala long, y a seguir con la sensación anterior

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