Es curioso. Alguna vez debo haber hablado de Radi por aquí, como compi de Raya y como colega mía. Como miss rainbow, lo cual le viene como anillo al dedo. El caso es que hoy iba corriendo para la piscina cuando he visto una pareja. Él no parecía tener nada especial, pero ella era una Radi. Lo supe tal y como vi que era alta, delgada, guapa y sin embargo mostraba una asombrosa fragilidad. Creo que esa es la palabra que me falta para definir a Radi. Fragilidad. Mi teoria " madres, princesas y putas " - quizás debería cambiarlo por " perras ", pero en españa perra es una palabra que se usa demasiado poco para referirse a una bad girl -, deja un espacio grande para la fragilidad bien entendida. Ese aspecto de princesa es la que se sube al torreón a dar gritos, pidiendo que venga el principe azul que la salve del dragón.
Radi es una chica que necesita un principe azul. Ansiosamente. Y a la vez es una chica con una capacidad infinita para dar amor y para recibirlo. Es asombroso. Yo, con todos mis aires de chico solitario e indiferente, tengo un boquete en ese sentido. Mi hermano me malcrio muchisimo. Y quizás por eso, porque yo aprendí con un niño pequeño, tengo una capacidad enorme para dar y recibir atención. Quizás por eso me alimento de contactos sociales, una metadona contra la esquirla de hielo que tengo clavada en el corazón.
Radi tiene un problema. Y lo va a tener siempre. Por eso quería haberla visto en Sofia, para hablar de este tema y decirle que, si es lista, usará una herramienta para cada trabajo. Quizás para ayudarme a mi mismo ayudandola a ella. Pero es un absurdo. Mi teoria del rosco salvavidas se impone. También existe esa... " decisión " por llevar todo hasta sus ultimas consecuencias y observar como evoluciona. Decía Javier Marias que, a veces, un caballero tiene que dejarse engañar para seguir siendo un caballero. Quizás dejarse limitar por determinadas normas sociales definen el rol de caballero, algo que yo solo soy un día de cada siete. Pero ese día me costó un concierto de Eyesburn en Belgrado que habría adorado, lo cual hace que la cosa llegue al extremo de agravio eterno. Bueno, shit happens como dicen los guiris. Sufrir algo nos da más fuerza para saber entenderlo, el dolor nos aclara las ideas y, en ocasiones, nos permite ignorar distracciones y concentrarnos.
Así pues, thank you for the music. Una vez más. Y que todo os vaya genial, gente. Que aunque hoy me he encontrado a una Radi, al igual que sé que nunca volveré a ver a mi archienemiga cara a cara, algo me hace pensar que tampoco veré a miss rainbow cara a cara nunca más. C'est la vie
Sr Ale
No hay comentarios:
Publicar un comentario