jueves, 25 de agosto de 2011
Esclavos de nuestros simbolos
Ayer ( como empiezan los artículos en " asco de vida " ), tuvo lugar un debate cuando menos curioso que me inquietó. Esta mañana he estado repasandolo, dandome cuenta de que el motivo que justificaba preguntar por mi era precisamente ese debate. Os lo resumo, por si os interesase. Hace tiempo conocí a una pareja. Me gustaron, eran una buena pareja. Han roto. Son cosas que pasan. Mi mayor ruptura fue por circunstancias ajenas a " ella y yo ", porque como ya he dicho algunas veces una relación es más ( y a la vez menos ) que la suma de dos vidas. Es algo que tiene entidad propia y se rige por sus propias prioridades, a veces incluso ajenas a nosotros.
Bien. El caso es que, como os decía, había una pareja y ahora no la hay. Me preguntaron que pensaba y dí mi opinión, basada sorprendentemente en la empatia. Puedo comprender a la muchacha y puedo comprender al colega, aunque entiendo que sea una putada.
Hasta ahí correcto. Me preguntaron y contesté. Pero a continuación me rebatieron y tuvo lugar un debate un nivel por debajo del que estaba teniendo lugar. Para que me entendáis, es como si yo estuviera hablando en chino y alguien me contestara en aleman. No hubo dialogo, así que me retiré de la conversación cuando llegan esos momentos.
¿ Que qué tiene esto de particular ? Bueno, el " salto de nivel " de nuestro debate era la moral. Nuestro esquema moral es judeo cristiano, por mucho que podamos renegar de él, y dicho esquema se basa en el neoplatonismo. El problema que le veo yo al neoplatonismo, compañeros, es que es demasiado radical. Es de blancos y negros y deja muy poco espacio al gris. Porque en el debate que ibamos a tener, mi compañera tomó parte y puso una linea. De aquí para allá malo, de aquí para acá bueno, y no siempre es así, a Dios gracías. Decían Soziedad Alkoholica en una de sus canciones que " las tradiciones que no nos sirven, se deben cambiar ". Me quedo con esa frase, porque una tradición es algo que adquiere vida propia, un simbolo que pasa de ser herramienta de desarrollo ( la fiesta de la cosecha para hacer vida social y generar nueva vida ) a un obstaculo a ese mismo desarrollo ( la necesidad de consumo absurdo en navidad, provocando estres y conflictos emocionales ). Y todos debemos plantearnos alguna vez que las cosas que damos por hecha, esas realidades objetivas que son así, sí o sí, quizás no deberían serlo. Debemos tener la suficiente flexibilidad mental para entender que, lo que parami está bien, para el de al lado puede no estarlo. Y por el puto amor de Dios, dejad de confundir churras con merinas. Que alguien necesite actividad social, dinamismo y cambio NO significa que sea un fiestero drogadicto y alcoholico. Es una simpleza propia de mentes inferiores el confundir la parte con el todo, sobre todo porque es un camino facil que implica pereza. Y os lo dice un tío que opina que los topicos son un atajo a la experiencia de primera mano, así que ojito.
Para terminar, quiero decir que un simbolo trasciende y se perpetua como forma natural de evolución del mismo, hasta que algo lo arranca y lo convierte en anacronismo absurdo. La unica forma de contravenir ese orden natural de evolución de los simbolos es el romanticismo ( que santo Dios, cuanto daño ha hecho al mundo ). Y no tiene nada de malo. Es que considero que, a estas alturas del negocio, creer que hay cosas buenas y malas, excepto casos muy extremos, es infantil. Al igual que creo que se debe disociar la obra del autor. Una pregunta, los que me conocéis, ¿ juzgareis mis obras por lo que sabeis de mi ? ¿ No sería más interesante plantearse mi obra como algo ajeno a mi ? Pregunto, pregunto.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario