Con tantos recuerdos y tantas ideas y tantas cosas. Dios, ¿ siempre tiene que pasar tan rapido ? Y a la vez, ¿ siempre tienen quepasar tantas cosas ? Parece que más que tres días haya estado tres semanas, y sin embargo parece que me fui ayer.
Ha sido genial, claro. Como siempre. Ayer hablé muchisimo con Carol, de cosas interesantisimas. Me habría encantado que hubiera tomado la decisión que tomó Vicen en el coche de vuelta y me hubiera dado su veredicto. Ayer por la noche de recogida fui yo quien dio su veredicto. Demasiados jueces, demasiada sabiduria, demasiado... ¿ demasiado ? Ni apenas un poquito. Yo estoy medio ido. Siempre me pasa igual en verano, y sin embargo esto se está institucionalizando y conviertiendo en tradición. Ya mismo lo desmontaremos y nos inventaremos otra.
Pero que viaje. Que maravilla. Ahora volver a... ¿ a casa ? Aquí estoy en casa. Y me largo para volver, como siempre, porque todo viaje es final y principio a la vez. Mucha suerte artista. Ya cuando llegue intentaré escribir algo mejor, el aeropuerto es un sitio incomodo.
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