martes, 15 de mayo de 2012

Leyendo a Eriksson


Me encanta como escribe ese maldito cerdo. Debería estar leyendome otra vez Generación X, que falta me hace para reencontrarme a mi mismo, pero no puedo evitar seguir con la saga del libro de los caidos de Malaz. Me encanta. Los dialogos incisivos, el sentido del humor, los saltos de personajes e historia, la progresiva carga emocional de la historia. Y en medio, intensas reflexiones. Este libro que estoy leyendo parece tratar de un tema clasico en la saga ( como la Justicia es un absoluto que no admite matices, y por tanto aniquila la libertad ) y un tema nuevo, que quizás sea ampliación del anterior. La idea de que todo necesita un contrapunto para existir en la naturaleza y en la vida, que no puede haber exito sin fracaso, soledad sin compañia, tristeza sin alegria. Algo que yo he defendido siempre, que para poder tener una vida plena es necesario asumir los golpes de la vida, sabiendo que son algo negativo pero sin darle más gravedad de la que tienen. Decía Fiddler ( violin ), uno de los protagonistas de la serie, que aquel que va por la vida ignorando los problemas es un inconsciente y un suicida, un peligro tanto para él como para sus compañeros. Pero el que se concentra demasiado en ellos abre una puerta a la desesperación y la amargura. Es un tema interesante, máxime en este momento de mi vida en que me encuentro en una encrucijada, reconfigurandome por vez... desde que murió Jose. El tiempo, que todo lo cura, banaliza determinadas sensaciones y nos permite asumirlas, afrontarlas, tratarlas con naturalidad. Llega un momento en que tanta banalización, tanto equilibrio puede ser excesivo y hacernos parecer distantes, desapasionados. Un poco como si todo nos diera igual, lo cual no es cierto pero... tampoco está totalmente alejado de la realidad. Es necesario un cierto distanciamiento emocional para evitar las salpicaduras, ¿ no os parece ?
Al fin y al cabo, somos criaturas dinamicas y nos adaptamos. Nuestros roles cambian con nuestras circunstancias y nuestra actitud. Noose to the wind, como cantaban Metallica en " of wolf and man ", es la forma de vivir que yo conozco y que más me gusta. Y mientras, vamos a disfrutar de las cositas buenas que la vida nos da. Que ya tendremos tiempo para lamentar, no ?
Un abrazo. Portaros mal, personajes. Se os echa de menos.

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