domingo, 1 de abril de 2012

Tanteando el espacio

Que bien me siento. Ya ha pasado el impulso asesino, el ansia de independencia, libertad, relajación, espacio. No he dormido aún lo suficiente, pero me he olvidado lo bastante. Mi alma vuelve a ser mía, mi espacio, mis dudas, mi inseguridad. Estoy en el momento exacto ese en el que estás cambiando de marcha, no en tercera ni en cuarto, sino justo en medio, y ves las posibilidades de una y de otra, pros y contras, y te sientes un poco fuera de ti mismo. Que sensación tan maravillosa.
Hoy ha sido un gran día. He frikeado y me he liberado. He comprado un poncho de camuflaje, una chupa de cuero, una camiseta de baloncesto, una novela grafica. Cosas que usaré o no, porque encajan con una identidad de mi que no sé si es real o potencial o... o qué ? Pero que más da. A veces tenemos que permitirnos soñar con un mundo mejor ( quizás más que mejor deberiamos hablar de diferente ), solo para permitirnos tener esperanza sobre el futuro.
Me lo he pasado muy bien. He visto a viejos amigos y he olvidado a otros. ¿ Soy demasiado radical ? Probablemente. Pero con el tiempo y la madurez uno matiza esa radicalidad. Le quita el filo y la hace un arma roma, dura y contundente, lenta, pesada, pero mucho más segura para el que la esgrime. Puedo trazar una linea, dar lo que recibo, recibir lo que doy, sin lastimarme en el proceso. Es importante saber mantenerse equilibrado, para no perder el norte.
El caso es que hay una cosa que me deja un tanto asombrado. Como miramos de reojo. Gente con la que he pasado muchisimo tiempo y a la que deseaba perder de vista un poco... y de repente tengo curiosidad. Es un apetito sano de conocer y como tal uno tantea, a ver que se encuentra. ¿ Realmente somos colegas porque no tenemos más remedio o puede que haya material colegueable de verdad ahí ? Y las respuestas son buenas... aun aprendo. Pero me siento bien :-) Y os echo de menos, gente :-) Un abrazo !

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