sábado, 28 de abril de 2012
Soy algo eventual
Ayer salí de fiesta con Manu. Ya hacía mucho que no lo veía y que no salía de fiesta ( yo solo voy de discotecas con él, salvo situación excepcional ). Me ha sentado bien. En un momento dado, bailando a lo mío ( hace tiempo que me di cuenta de que en las discotecas no se conoce gente ), me di cuenta de que llevaba quizás dos horas sin moverme sin parar. Me dolía la rodilla y el alma, pero no podía parar. Y ese momento fue mi esencia. Justo en ese instante me di cuenta de cual era mi sentido en la vida: darle. Aunque no pueda más, aunque no tenga sentido. Luchar. Yo estoy hecho para eso.
Y me sentí super bien. Claro que en mi mente en ese momento sonaba heavy y yo me sentía yo, porque también soy lo que soy. Pero a la vez, me di cuenta de que todo es temporal. Yo estoy hoy en Vigo y por la noche en Ferrol y mañana... mañana quizás esté muerto. Muchas veces he hablado de este tipo de cosas como algo a banalizar, porque la gente tiende a tomarselo demasiado en serio. Ninguno de nosotros somos tan importantes. Ninguno.
Así que bueno. En cierto sentido es bueno asumir eso. Dejar de preocuparse tanto de que todo vaya como un reloj, igual que dejar de preocuparse de que las cosas vayan bien en la escuela. Estoy muy perdido. Esta no es mi escuela y el hecho de que ni ellos mismos sepan que soy yo lo complica todo aún más. Además tengo problemillas, que solos no son nada pero cuando se acumulan agobian un poco. La pierna. La boca. El coche. El desplazarme... pero en general, la vida va bien. Es bueno estar otra vez en Mordor y es bueno echaros de menos.
Portaros mal, gente. Se os extraña.
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