lunes, 19 de marzo de 2012

Sombras del pasado

Hoy según pasaba con el coche por San Fernando, siendo llevado por Valiñas después de que el mío haya petado y estaba esperando por la grua, he pasado al lado de Carmen Salido. Me costó un rato reconocerla, hasta que caí.
Carmen Salido era la profesora del colegio de mi hermano. Él siempre la llamaba así, usando el apellido. Me habría encantado pararme a saludarla, que me viera de uniforme y que la vida sigue. No sé. Fue un poco extraño, porque luego me di cuenta de que esa mujer y yo no teniamos nada en común ya. No era nada mío. O quizás sí. Me di cuenta de que mi hermano vive en mi, de que mis acciones son una continuación de las suyas y que, la forma en que actuo, está inspirada en él. Por mis actos lo conocerán. Y me gusta pensar que, en cierto sentido, él está orgulloso de mi.
Quiero ver a Karen. Quiero mirarle a los ojos y preguntarle cuanto de Jose hay en mi. Ella no miente. Y nos conoce, nos conoce muy bien a los dos. No sé cuanto queda de mi... todo lo que he pasado me ha roto y me rehago a pedacitos. Soy un luchador. Esa es una constante en mi vida. Pero aparte de eso soy otras cosas... creo. No lo sé. Ultimamente quedo con chicas y no vuelvo a saber de ellas. Probablemente porque las quemo. Hay algo en mi... no lo sé. Tengo amigas que desde lejos dicen que soy asombroso. Quizás lo sea, pero demasiada exposición duele.
No lo sé. Yo esta tarde me he encontrado un recuerdo y me ha gustado. Y ahora me arrastro hacia la cama, a morir unas horas para resucitar al toque de corneta. Mañana os veo. Portaros mal.

Sr Ale

No hay comentarios:

Publicar un comentario