¡ Cuantas cosas ! Y cuanto más. En Jesucristo García el Robe plantea una dicotomia interesante, a proposito de la figura del colega de Nazaret. ¿ Cuanto más necesito para ser yo ? ¿ Cuanto más necesito para ser dios ?
En mi caso voy a plantearos una pregunta. Cuanto más necesito para ser yo. Cuanto más puedo resistir antes de partirme en pedazos. Si yo soy un vampiro social, como planteara Rosario II, me nutriría cual sangijuela de contacto social. Esa ansiedad sería lo que provocaría mi movimiento, como el de todo drogadicto, y saciarlo me conduciría al estancamiento y la pasividad. Un exceso podría matarme, como el de toda droga. Pero la ausencia en exceso también podría matarme.
¿ Vais entendiendo por donde voy ? Estoy agotado. Llevo sin dormir por derecho más diez días y lo que me queda, pero es que sigo cometiendo excesos. Hoy, conducir cuatrocientos kms y pico. Y sin embargo, cuando hago estas cosas me siento vivo y me planteo cosas, disfruto y me río, aprendo.
Granada. En Granada he aprendido que no sé jugar. Que me tomo todo demasiado en serio y por eso me hago daño. Que parte de la flexibilidad mental necesaria para disfrutar de la vida consiste en saber cuando relajarlo todo y dejarse de ir. Sigo creciendo. Si uno es duro como una piedra se rompe en vez de doblarse y eso no es bueno. La clave para sobrevivir, crecer y adaptarse es precisamente esto ultimo, la capacidad de ser junco hueco cuando la ocasión lo requiera y pared de hormigón cuando también. Y ambas cosas hay que entrenarlas.
¿ Más cosas que he aprendido ? Que estoy enamorado de la belleza. Granada es hermosa en el sentido más amplio de la expresión, me fascina. Voy andando por la calle diciendo " ooohh " como los tontos. He recordado a Souto, que decía que Sevilla no era para tanto comparada con Santiago. Señores, al Cesar lo que es del Cesar. A mi no se me ocurre comparar Cádiz con Sao Paulo, simplemente porque estamos hablando de cosas distintas. Y Granada, querido Souto, no tiene nada que envidiarle a Santiago. Es cuestión de gustos. Granada es un lugar de mestizaje y Santiago es un lugar de tradiciones, pero uno por uno son lugares increíbles. Ciudades magicas.
También me he encontrado pensando en necesidades. Yo necesito contacto social, pero soy un yonqui que más o menos puede gestionarlo. Mi vicio me provoca ansiedad y problemas, pero por suerte no frustración. O eso me convenzo a mi mismo. Me he encontrado con alguien que tiene frustraciones por otros aspectos, pero que a la vez satisface sus necesidades. Al fin y al cabo, Eriksson planteaba en una de sus novelas que la civilización consiste en ponerle un precio a todo. Y tiene más sentido de lo que parece. ¿ Cuanto vale mi tiempo ? ¿ Cuanto valen mis sentimientos ? ¿ Cuanto valgo yo ?
He conocido a una chica buena. De esas que parecen que no existen. Es divertido. Porque he aprendido a meterme las manos en los bolsillos y seguir con mi vida, dejando que todo el mundo que entre y salga sea eso... gente que entre y sale, mientras me concentro en las cosas importantes. Quizás por eso, ahora todo hecho polvo, me planteo que hacer estas vacaciones de semana santa y me doy cuenta que nada me interesa especialmente. La anestesia provoca la perdida de sensaciones, y con la perdida de sensaciones viene la perdida de deseos. Luego os hablaré un poquito sobre el deseo.
Portaros mal. Voy a ver si como algo y monto un ordenador. Tengo ganas de un poco de frikeo autista, que a partir de mañana " vuestros culos me pertenecerán " - dicho por mi cmte de brigada -.
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