A las buenas noches, señores, señoras y ositos de peluche lectores. He sobrevivido a un finde que parece una canción de Manowar, ya sabeis, algo de blood, kingdom, metal, fighting y etc etc. Por cierto un finde donde ha tenido lugar la primera privación de salida de mi vida. El Sr Villegas apuntó que " no eres marinero hasta que no te arrestan por primera vez ", así que este finde ha tenido lugar el bautizo de mar de gente muy capaz. Y hasta ahí puedo leer.
Pero en mi vida privada han pasado cosas. Y sobre una de ellas quiero reflexionar ahora, que es la cuestión de la perspectiva y los dogmas. Por muy flexible mentalmente que uno sea, siempre van a existir una especie de normas. Al igual que las sociedades humanas, existen leyes escritas en piedra y seguidas por todo el mundo, y normas que se van adaptando sobre la marcha. Y el comodin de Groucho " estos son mis principios, sino le gustan tengo otros ". Pero siempre va a haber algo que va a condicionar nuestra optica. Curiosamente hace un rato leía a un personaje de Eriksson reflexionando sobre la debilidad y fortaleza, y decía que existen personas para las cuales la fortaleza está ahí, oculta. Y surge cuando los presionan, hasta que de repente surge un muro y un " no pasarán ". Como me dijo el otro día una amiga rusa, para mi gran sorpresa y, que cojones, alegria :-P Un " no pasarán " siempre me alegra el día, que queréis que os diga.
Bueno, tras esta pausa erotico-libertaria, os comento que la disposición con la que me encontré, bastante sorprendente para mi, fue que hay cosas que no consiento. Y que en el momento en que uno pone barreras, está estableciendo efectivamente limites a la comunicación. Una de mis conclusiones de este año es que no todo el mundo puede entenderse con todo el mundo. Y que a veces, hay un limite a la tolerancia y el buen rollito.
No deja de ser una sorpresa. Porque al igual que hablamos de " mujeres que cocinan tartas los domingos ", nos encontramos con personas que hablan idiomas distintos. Está existiendo una progresión en mi, que no me acaba de gustar, en la cual a medida que asiento mis creencias y me vuelvo más firme en ellas, más me limito. Cierro el espectro de con quién me puedo relacionar de forma comoda y fluida. Gano en intensidad, pierdo en ancho de frecuencia. Al fin y al cabo es como todo en esta vida, hay que perder para ganar.
El ejemplo que voy a poner es un poco tonto, pero lo tengo que decir. Yo reconozco dos cadenas de mando. La organica, que actualmente es mi madre, y sería la gente de la que dependo y que depende de mi. Y la operativa, que sería la gente que me da de comer. En este caso, mis jefes en el curro. Es un mundo ordenado en el cual todo está claro, hay alguien que manda y alguien que obedece, un norte y un sur. Fuera de eso, toda relación es dinamica y se define a si misma. Pero hay un blanco y un negro. Dentro de mi cadena de mando, espero ordenes. Fuera de mi cadena de mando, espero negociación. Y si alteramos eso, me confundo. Es mi forma de ser, soy un poquito bastante cabezacuadrada. Otra gente tiene otras cosas. Supongo que ahora estais pensando en un ejemplo de eso mismo para vosotros. Hacedlo. Ya veréis como alguna peculiaridad tenéis, que sometidos a tensión salta.
Un abrazo. Voy tirando a sobar, portadse mal.
Sr Ale
a desarrollar. en mi caso reconozco un mando organico ( madre por ahora ) y un mando operativo ( curro ).
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