lunes, 14 de noviembre de 2011

Noticias que te rompen

Hoy en el telediario me han sobrecogido. Una noticia extraña, simbolica solamente para expresar el trauma de la carretera, por poco me hace llorar. Curioso cuando menos, porque ya hemos llegado a acostumbrarnos al horror de tal manera que las noticias de sucesos nos son indiferentes.
Os cuento la noticia. En un pueblo perdido de la mano de Dios un coche se había salido de la carretera y había caido a un pozo de cinco metros. Presentaban la noticia comentando que el alcalde del pueblo y varios vecinos han planteado cambiar el trayecto de la carretera por ser peligrosa, al haber ocurrido varios accidentes allí. En este ultimo el conductor había muerto, abrazado al copiloto. Un niño autista que ahora se encontraba en un centro de día para " niños especiales " - palabras textuales -, mientras enterraban a su padre.
Imagino al conductor, herido y sabiendose listo de papeles tras dar vueltas de campana, caer a un foso y encontrarse sangrando por todos lados, roto, con dolores de todo tipo. Y sabiendose así, su ultimo acto fue abrazarse a un niño autista para darle calor. Un niño que no podía devolver el abrazo, que no sabía lo que pasaba y que probablemente estaba asustado y solo. Me imagino al conductor, un hombre que probablemente ha dedicado su vida a esa personita que no puede entenderlo, planteandose " y ahora, ¿ qué será de ti, piltrafilla ? ". Importandole una mierda su propia vida, que en ese momento ya no vale nada, y odiandose por haberse matado dejando abandonado al chaval que lo necesita.

Valiente mierda de sociedad nos estamos montando, gente. Una sociedad donde creamos centros para " niños especiales ", que no tienen familia ni nadie que esté dispuesto a dar un paso al frente y responsabilizarse. Una sociedad donde todo un pueblo se conmueve y llora por una tragedia, pero nadie hace nada para arreglarlo. Y lo mejor de todo es que, aún teniendo una sociedad hecha de podredumbre, queda gente que merece la pena. Gente que se sabe muerta y su ultimo gesto es proteger a quién no puede protegerse.
Yo soy bastante dado a pensar demasiado. A plantearme el sentido de la vida, si existe la moral, qué diferencia al ser humano del chinche comun. Y entonces, te viene una cosa como esta y te das cuenta de que no existe ningún pensamiento que merezca la pena. Que el camino se hace caminando y la vida se vive así, paso a paso, descubriendo, aprendiendo, sintiendote. Cortandote las manos con historias que te hacen sangrar y usando esa sangre para pintar tu vida en una pared, que luego una rafaga de viento ( del lobo feroz ) derribará. Porque la vida es eso, polvo que se asienta hasta que desaparece, y no somos nada. Pero aun sin ser nada, podemos suponer una diferencia y eso es lo que hace que merezca la pena vivir.
Porque sino, de qué. Para qué. Al fin y al cabo, decía Murakami que un caballero no es más que aquel que hace lo que debe, no lo que quiere. Honor, que diría el Luis. Y a veces, el honor no es más que eso. Que cuidar de quién no puede cuidarse por si mismo. Aunque ojalá a esas personas nunca les faltara quién mirara por ellos, porque mirando por otra persona a la vez miramos por nosotros mismos y nos hacemos un poco mejores.

Cuidarse, gente. Voy a beber tristeza para dormir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario