A los buenos días. Llevo unos días leyendo " Tokio Blues " de Murakami, que me gusta pero me resulta demasiado japones. Y leyendo leyendo, ayer me encontré con un dialogo inquietante. El personaje principal, una especie de nihilista que no cree, que no siente, que no vive, ¿ quizás un testigo de la vida ? Un hombre paciente. Interesante protagonista de una novela, por cierto. Como os decía, el protagonista charla con un amigo suyo, un manipulador y un vividor. Hablan sobre codigos morales y le pregunta al vividor si sigue alguna clase de norma, y este le contesta para su sorpresa que él intenta actuar como un caballero. Anonadado, el protagonista pregunta que qué considera él que sea un caballero. Y el otro contesta " alguien que no hace lo que quiere, sino lo que debe ".
Es un tema interesante, el deber y la responsabilidad. Llevo pensando en ello desde que lo leí, a pesar de que he seguido trabajando, avanzando en la novela, comiendo, leyendo otras cosas, chateando... Y sin embargo ahí sigue el tema. Durante muchisimo tiempo esa descripción de un caballero ha encajado conmigo. Sin quererlo, he asumido desde muy pequeño el rol de persona que resuelve situaciones, que da un paso al frente, y he dejado siempre en segundo lugar mis deseos. E incluso en tercero y cuarto. Llevo tanto tiempo así que cuando he intentado ser egoista e inmisericorde no lo he conseguido y he terminado, como aún me pasa a veces, alimentando mi ego con la satisfacion de ayudar a gente que me necesita y que se lo merece. Por más que me niegue a mi mismo, sigo siendo un chaval que necesita una bandera. Y eso me lleva a plantearme una vez más que pasa con nosotros, porqué no conseguimos cambiar más allá de determinado punto y si esos cambios realmente merecen la pena.
Al fin y al cabo, todo lo que hacemos es adaptarnos a nuestro entorno y nuestras circunstancias. Es lo que ha permitido al ser humano sobrevivir durante siglos, la flexibilidad mental. Quizás lo que me pasa es que no quiero cambiar. Soy demasiado testarudo y me gusto como soy. Aún así... visto a través de los ojos de un extraño, en un libro, me parezco un tanto alienigena.
Es difícil vivir entre la lealtad al codigo y su constante ruptura como travesura. Es difícil, a veces, ser yo mismo.
Cuidarse. Se os echa de menos, un paradojico Sr Ale
No hay comentarios:
Publicar un comentario