martes, 24 de mayo de 2011

Y sus triunfos se convertirán en cenizas

En su boca. Es una maldición bíblica y parece que alguien me la haya echado. Con toda la movida que ha habido para que yo me pueda quedar a estudiar, y hoy no me sale una a derechas. He tardado hora y cuarto en encontrar aparcamiento. Ayer me metieron guardia, no demasiado mala pero tampoco agradable, y hoy no he dado una a derechas en clase. Cuatro horas y, lo que se dice aprovechar de verdad, quizás media. Lo bueno es que tengo un nuevo enfoque desde el que atacar la física, lo malo... que mi optimismo del sabado es necesario replantearselo. Pero no hay problemas, solo nuevos desafios a los que atacar.
Y ese es un poco mi problema. Me he venido abajo de entusiasmo. Tantas ganas, tanta lucha... y la actitud del segundo y de buena parte del barco me ha hundido ( observese el sutil juego de palabras, barco - hundido. Que fino voy, ¿ eh ? ). Y bueno, ¿ yo qué me esperaba ? ¿ Qué me apoyasen ? Demasiado que el Pipa, el cabo Pedrajas, Sabino... y buena parte de los compañeros me han animado. Esta es una pelea conmigo mismo y con el mundo y tengo que demostrarme a mi mismo que puedo. Que da igual lo cansado que me sienta o las ganas de un abrazo que tenga... me voy a esforzar y voy a conseguirlo.
Pero tengo una sensación rara. No puedo evitarlo. Es la primera vez que el barco se va de campaña sin mi. Extraño mi cama allí. Extraño mi sollado, con el mandril que han colgado. Extraño el ronroneo de los motores y tantas cosas... pero tengo que hacerlo. Y si quiero que merezca la pena, más me vale ponerme las pilas y aprobar mañana ruso, empollar formulas de física y explicaciones a tope y ponerme a nadar a piñón. Por la cuenta que me trae, no porque el segundo me haya metido presión, sino porque yo sé que puedo y tengo que poder.

Un abrazo. Cuidarse gente. Hace frío aquí en tierra, tan solo
Sr Ale

No hay comentarios:

Publicar un comentario