martes, 10 de mayo de 2011

A ti, chaval

Hoy estaba en clase de matematicas, dejandome el alma intentando entender como caralho iban eso de la representación de una función derivada, cuando me enteré de que el chaval que estaba al lado mía se está preparando para entrar en el ejercito. Decía que para lo mismo que yo, así que supongo que será un futuro subofa que entra por la calle. No me gustan esas cosas - los subofas de la calle, contra los chavales no tengo nada -, pero el tío tenía buena pinta, de esa gente que te cae bien en automatico, tal y como le das la mano y notas que tiene un apretón firme, recio, y que te mira a los ojos. En resumen, un buen tío. Así que voy a intentar darle unos cuantos consejos.

Querido compañero que en un futuro vestirás uniforme: olvida todo lo que te han enseñado. Vas a entrar en otro mundo que no tiene nada que ver con el que conoces, así que será mejor que abras los ojos, te limpies las orejas y empieces a aprender a toda velocidad, por la cuenta que te trae.
¿ Tienes amigos yonkis ? Buscatelos. Pronto pasarás la mayor parte de tu tiempo rodeado de politoxicomanos y delincuentes. Eh, un respeto. Algunos de esos chavales son mi familia.
Olvida todo lo que te hayan enseñado sobre el sexo debil. Las tías van a controlar tu vida como no lo hacían desde que dejaste de usar pañales. En cuanto a la caridad cristiana, el trato civilizado y las virtudes de la etiqueta y la diplomacia también las puedes olvidar: aquí funciona el porco más elemental ( porcojones ) y el " esto que tengo en el hombro no es una cagada de palomo ".
Aún así, pronto aprenderás a hurtar el cuerpo, a esconderte en la masa, a refugiarte en los compañeros. Aprende eso pronto, porque la alternativa, el " mira por tu culo que nadie va a mirar por el tuyo " no tardará en pudrirte el alma. Refugiate en los compañeros porque si tienes suerte darás con un binomio, alguien que cuidará de ti como no lo ha hecho nadie y tu podrás cuidar de él igualmente.
Prevente contra los jefes y los mandos: vienen de Marte. Dentro de poco vas a conocer una vida terrible, dura y solitaria, que te hará preguntarte multitud de veces quién te mandaría meterte. Y a la vez, una vida llena de satisfaciones. Te lo aviso: te vas a sentir solo. Vivirás cosas que no podrás compartir con nadie que no haya llevado nunca uniforme, y te darás cuenta. Pero ten cuidado y no caigas en el ostracismo social de tantos compañeros: cultiva amistades civiles. Si eres un tío con inquietudes, no dejes de llevar un diario. Lee mucho, tendrás tiempo para ello. Intenta ser ambicioso y llenar tu vida de metas y satisfaciones, o cuando te quieras dar cuenta habrán pasado diez años, estarás casado ( siendo toda tu participación en el asunto decir " si quiero ", y eso siempre y cuando no te lo ordene ella ), tendrás churumbeles y te estarás sacando el carnet de la moto, a fin de intentar tener algo de espacio personal en tu vida.
Vas a ver más amaneceres de los que le desearías a nadie. También vivirás aventuras. Vas a pasar frío, miedo y hambre. Y vas a saber el valor exacto del abrazo de un compañero, del bocata de por la mañana, de la ducha de antes de acostarte. Y al final del día cuando, si tienes suerte, veas una peli tirado en el sofá rodeado de tu familia, esa familia que no elegiste y que probablemente odias, pero que te tienes que comer con papas, sabrás que estás en casa. Y te darás cuenta de que estás viviendo virtudes y valores que creías mitos, como el valor, el patriotismo, el respeto. No como una pegatina que se pone uno, sino como parte intrinseca de tu personalidad.
Vas a tener suerte. Conocerás a hombres y mujeres como no pensabas que podían existir, para lo bueno y para lo malo. Crecerás como persona y desarrollarás el maximo potencial de ti mismo, porque se te nota en la cara que quieres hacerlo. Y por mi parte, te brindo todo el apoyo, mi animo y mis mejores deseos. Suerte, chaval. Porque aunque aún eres un civil, hay algo en tu mirada que me dice que estoy ante un compañero.

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