sábado, 7 de mayo de 2011

Me confundí

Tengo que reconocerlo. Hay un gran dialogo, en la saga de Geralt de Rivia, en la cual el más-malo-maloso acusa al protagonista de confundirse. De ver las estrellas reflejadas en un lago y creer que son el sol. A mi me ha pasado algo parecido. Me dejé deslumbrar, en un momento fuera del habitual espacio tiempo. Martin habló de la cantidad de gente que debía conocer, y pensé que cantidad significaba calidad. Cuando, si precisamente conozco a montones de gente, es porque tengo muy claro que lo que viene se va, tempus fugit que diría un clasico, y que no existe más tiempo presente que el actual. Aquí y ahora. Intentar pretender algo más, aspirar a la inmortalidad, mirar hacia adelante... es vano.
Estoy agotado. Emocional, física e intelectualmente. Hace tres días que no duermo más de cinco horas seguidas y sigo con todo: gimnasio, matematicas, física, ruso, trabajo. Me consuelo pensando que es una racha, que son unos días, unas semanas... tengo que resistir. Esa es mi vida. Resistencia. Al fin y al cabo, estaba buscando una bandera y ahí la tengo.
Me doy miedo. Mi ausencia de moral es preocupante, Nietzsche es más la respuesta a una pregunta interior que el causante de esta. La vida y la muerte, el bien y el mal, la oscuridad y la luz en el alma... no son más que consideraciones esteticas. Y se plantea uno autenticas barbaridades, desde un punto de vista practico como meros problemas logisticos. Pero ya se va. Es cuestión de resistir, solo un poco más... como le dije a Rali, " veo un arco iris al final de tu camino ". Quizás también lo haya para mi... aunque en mi caso, me conformo con un ratito al sol y un poco de pescaito frito. O un amigo al que abrazar.

Cuidarse. Se os echa de menos
Sr Ale

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