jueves, 1 de diciembre de 2011

Historias de la puta mili

Es que no hay otra. Entre semana mi vida es esa, y no veas como me duele la espalda y todo. Pero hoy me han dado una alegria. Veréis, antes de ayer me salí de formación por primera vez en mi vida porque no podía más. Y eso no puede ser. Yo no me puedo permitir esas cosas. Yo soy un hundertzwanzigerpercent. Yo doy siempre más de lo que tengo. Así que ayer, aunque me dolía la pierna hasta llorar, aguanté. Tanto aguanté que se me acercó el sargento primero a preguntarme si me encontraba mal, y apretando los dientes le dije que aguantaba.
Hoy, un compañero me ha comentado que no veas si lo estaba pasando mal. Sí, bueno, es lo que hay. Estoy orgulloso de mi resistencia. Y más orgulloso aún me puse cuando el compañero me dijo
" a mi me dolía la espalda a piñón, pero viendote a ti me dije: si él puede, yo puedo. "
No sé uds, pero a mi eso me encanta. Valoro eso mucho más que otros montones de cosas que me pueden pasar. Porque en eso consiste el compañerismo, en apoyarse los unos en los otros, en echar para adelante y tirar. La verdad, hay buena gente en la brigada. Hay otros que son para pegarles fuego, pero en general podemos tirar para adelante y eso quiero creer.

Y yo... bueno, a lo mío. A ponerme las pilas, recuperar la pezuña y darlo todo. Ya os contaré. Tengo que cambiar demasiado el chip si quiero salir sargento, pero estamos trabajando en ello. Os deseo una suerte tremenda y que le deis fuerte a cuanto intenteis. Abrazos gente ! A cuidarse

Sr Ale

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