Ayer por la noche me metí en cama. Abajo sonaba musica, a veces llegaban a mí voces cantando o sonidos de fiesta. Poco a poco me quedaba dormido pero no podía y, a lo lejos, como el arrullo de una costa lejana, el sonido de la fiesta me iba adormeciendo. Tan lejano y, a la vez, tan próximo.
Hay un momento en la noche en que nos visitan nuestros fantasmas. Ese periodo entre consciente y dormido en el cual tu mente fluye y todas las ideas son una y eres vector, plano y figura, todo a la vez y al mismo tiempo no eres nada. En ese momento, diversos conceptos aparecen ante ti con una claridad meridiana, tan obvios y evidentes que te preguntas como no los viste antes.
Pero en cuanto arranca el día y la rutina te marca su ritmo, te preguntas que ha pasado. Y mirando al horizonte, donde el mar está calmo como charco de aceite, te preguntas si todo eso no fue más que un sueño. Y si no lo fue, que sentido tienen las conclusiones de la noche. Tus anhelos, tus ansias, tus fragilidades, tu humanidad, para el día a día que debes asumir y asumes en ese momento.
En la noche vi un fantasma hecho de jirones de recuerdos. Me hablaba de una amistad, una "amistad" hecha de impulsos de la lengua, de hambre y soledad, de sonrisas que vibran en el rabillo del ojos y de colmillos que se clavan para no soltarse, bailes apretados, noches infinitas. Y luego, una voz calida y profunda, vibrante, de melancolia que duele, de sueños que el viento se lleva. El fantasma vino y se fue, dejandome igual que estaba.
También me visitaron preguntas. No supe que responder. Hay relaciones que forman su propia dinamica y la forma es uno de los aspectos que la definen. Relaciones en persona y relaciones a distancia, no como fases de una misma relación sino como relaciones separadas y excluyentes. No hablo su idioma, continue hasta la siguiente puerta.
En esa puerta me encontré a alguien vestido de rojo. Hablaba de regalos y sueños, y del precio de la ilusión. De cuando dejas que tu corazón fluya, se inunde de vida y de calor... para luego padecer en el descampado, sujeto al frio y a la soledad. ¿ Es deprimirse queriendo una solución ? Herirse para hacer callo y volverse más duro, romperse para reconstruirse. Beber lagrimas para que la duda no duela. ¿ Puede ser una solución ? Siempre adelante, porque si miro atrás estoy perdido. Y así pues, en los brazos de la fiebre, dejé atrás esa puerta y seguí paseando por ese metro de sabana y calefacion, sudando misterio.
Pensé en alguien y en algo. Pensé en decisiones que tomamos. ¿ Capricho ? Juguete del alma. Debo suprimir todo deseo prohibido. ¿ Debo ? Toda norma existe solo para saltarsela, pero a veces el precio a pagar es excesivo. ¿ Pensar de más ? A veces es tan malo como pensar de menos.
Para y respira. Fuma. Date un mordisco, saboreate a ti mismo. ¿ Duele ? Entonces es que cura. Enjuagate las lagrimas y sonrie al sol. La vida es lo que pasa mientras estás en ocupados con otras cosas y la vida es maravillosa, hormiga egocentrica. Y mientras te paseas por el fondo del pozo, que para ti es el universo y para el que te mira desde arriba es un hormiguero, no te olvides de respirar fuerte y dar gracias por las pequeñas cositas. Por vivir, aprender, sufrir, luchar, crecer. Para ser más y ser menos, pero siempre, siempre, ser tu.
Un rato antes de que el despertador sonara, ya estaba en pie. Nervioso como un niño el día de reyes, esperando un regalo que no sé aún ni que es. ¿ Y cual es mi regalo ? Lo que la vida aún me tiene que dar. Que lo espero, con cuchillo y tenedor y el alma hambrienta.
Dedicado a los chavales y chavalas de la segunda y tercera brigada de la esubo. ¿ Y por qué no ?
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