Lo que son las cosas ( hacía tiempo que no empezaba un mail así, ¿ eh ? ). Soy bastante antiniños. Lo confieso. Siempre he sido un poco viejo gruñón pero ahora me está pasando bastante, será porque me los encuentro por todos lados. Mis amigos van casandose y teniendo hijos, como sabía que tarde o temprano pasaría pero es una de las primeras trompetas del apocalipsis para mi. Además de eso, muchas de mis actividades implican aprender, y me los encuentro ahí. Si voy a correr, están jugando al fútbol. Si voy a clase, ellos también. Si intento aparcar, salen de los colegios. No haré apologia del Poncio Pilatismo, aunque no es por falta de ganas sino por sentido comun. Si no hay enanos, a ver qué sentido tiene que el ser humano viva sino piensa permanecer. Además, lo mismo alguno de esos enanos termina leyendome, o curando el cancer, o haciendo Guns and Roses 2. Nunca se sabe.
El caso es que quiero contar un par de graciosas anesdotas. En primer lugar, el otro día en la piscina había y pico mil niños aprendiendo a nadar, pero en mi calle había uno que había venido con el padre. Desde fuera, el padre le daba consejos y le preguntaba. " ¿ Estás cansado ? ". El enano lo estaba, pero testarudo dijo " que va " y siguió nadando. Eso me inspiró. Esa es la actitud, cosa. Echa cojones, que no se diga. Me acuerdo que miré al padre como diciendo " sus cojones ahí ", pero el hombre no me echó cuenta. Eso sí, me moló verlo.
La otra anecdota ya es un poco más literaria. Ayer, una amiga que es un personaje en si mismo me dejó preocupado. ¿ Es posible que se le haya acabado el polvo de hadas ? Para nada. Mi amiga sigue siendo una campanilla oscura, tan increíble que si no existiera habría que crearla. Aún así me dejó preocupado. Esta mañana he recordado un mito curioso de Peter Pan. Cuando un niño deja de creer en Nuncajamas, muere un hada. Y eso me recordó a lo que hablé de la inocencia con sita Carol. Un poco a regañadientes reconozco que, como siempre, ella tenía razón. Se confundía en considerar que yo puedo cargarme la inocencia de alguien, porque yo no soy tan poderoso. Solo soy una mala influencia, una malisima influencia. Soy el que se sienta al lado de la gente y les dice " Pensad por vosotros mismos ", " ¿ por qué no vas a hacer aquello que deseas ? " o " Ponte en pie y lucha. Atrevete a soñar ".
En verdad, los sueños son como el polvo de hadas. Cuando perdemos los sueños, ya nunca volvemos a ser los mismos. Y hoy he visto una cara que no me ha gustado y me ha dejado pensando. ¿ A qué saben tus lagrimas, mariposa oscura ? ¿ Alguna vez las veré ? Decía Marea en una canción que el mimbre se dobla antes que partirse, y eso es lo que debemos hacer, pequeña. Porque el acero más duro se quiebra, y luego no puede volver a unirse. Pero hay algunas cosas, algunos lugares, hechos de palabras, de ideas y de sensaciones. Hay algunas cosas que están hechas de ti, y de la gente que te rodea, y de lo que tu haces de ellos y lo que ellos hacen de ti.
Y entre esas cosas, quizás deberías dedicarle un momento a disfrutarte. A coger tu album de fotos personal y sonreír ante lo que ahí lleves, como hago yo con este blog cuando me siento perdido y quiero encontrarme. Porque aunque tu lo sabes incluso mejor que yo, me apetece recordarte que eres la persona más importante de la pelicula que es tu vida.
Un abrazo, gente. Voy a sentarme a mi terraza, abrazarme las rodillas y soñar, durante un momento, que yo también soy un niño. Se os echa de menos.
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