Justo como todos los demás. Esa frase la leí hace bastante tiempo y me quedé pensando en ella. Era terrible, aunque como casi todo el humor español era cierta. Y justo ahora acabo de leerme un artículo sobre una pelicula " Y el mundo marcha " de King Vedor, 1928, en el cual plantea precisamente ese tema. Que mientras nos esforzamos en remarcar nuestra individualidad y destacarnos de la masa, lo que hacemos es mantener un sistema que precisamente anula nuestro capacidad para distinguirnos de ella.
Es un tema interesante. Alguna vez he hablado de un amigo mío que es la estadistica viviente. Cuando dicen " la mayoria de los españoles... " pienso en él, porque él es la mayoria de los españoles. Se hace mechas, va al gimnasio, aprende a bailar salsa... exactamente igual que hacen todos los demás. Se esfuerza por tener el coche caro, la casa de lujo, la novia que le haga feliz... busca un concepto de felicidad ajeno a él, que le han impuesto. Y mientras lo hace cree que es una idea suya, plenamente original.
No lo sé. A veces me planteo si realmente mi mania de llevar la contraria no es más que eso mismo, un ansia de individualismo. De espacio, cuando precisamente yo soy una persona gregaria que necesita de compañia. Pero a la vez me temo que soy un esnob, algo se me ha pegado de tantos años de colegio de monjas, y quiero compañia " de elite ". Este sabado ha vuelto a mi vida alguien que estaba un tanto perdido, o quizás era yo el que estaba perdido. Y a la vez ha desaparecido alguien que apareció. La vida es así, se da para recibir. Pero me estoy perdiendo. Quería dedicar este artículo a reflexionar sobre eso, a los rasgos que nos hacen distintos de la masa y sobre la negación de la esperanza. Quiero pensar sobre la zanahoria que nos ponen delante para que sigamos avanzando, sigamos comprando, sigamos frustrandonos. Y llegar a un punto en el que nos demos cuenta que nuestra vida no ha sido más que una lucha contracorriente, como el salmón, para no obtener nada.
¿ Realmente la vida consiste en eso ? El individuo contra la masa... o como decía el Rebolo, es muy divertido criticar al sistema mientras te fumas los porros que te ha traido Papa Noel, no el sistema. Todo está tan controlado, tan... previsto, que al final la unica libertad real que desarrollas es la que tienes dentro de tu mente. El hogar es aquellos a los que quieres y que te quieren, y la unica forma de salirse del circulo de " trabajo para pagar y vivo para trabajar " es decir basta. Y sentarse en la playa con un libro, o con un amigo, a disfrutar de la vida y perderse en el silencio. O, si tienes suerte, acariciar y dejarte acariciar un rato. Y olvidarte del mundo.
Que tranquilo. Él no se va a olvidar de ti.
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