martes, 22 de febrero de 2011

Hoy le he dado la mano a un capitan de corbeta

En sí no sería un hecho significativo, sino fuera por las circunstancias y lo que lo envuelven. Y sobre todo porque me coge en plena crisis de fé militar, planteandome incluso dejar la institución de harto que me tienen la combinación feroz de pusilanimes y pelotas a los que observo día tras día desperdiciar tiempo, esfuerzo y capital y, algo aún más valioso, fé, en empresas ridiculas.
Por eso quizás me siento tan orgulloso de haberle dado la mano hoy a este hombre, y por eso no me he podido aguantar y le he dicho que siempre es un placer volver a verlo. Algo ridículo y fuera de lugar en mi pero, que demonios, un día es un día.
Porque es algo que he dicho muchas veces pero pocas me encuentro. Una persona rica no necesita decir que es rica, igual que una persona competente, educada, culta y con carácter no tiene necesidad ninguna de dar un puñetazo en la mesa para imponerse, ni tirar de galón, ni mentir con una cara llena de dientes ridicula, ni en general ser un fantoche de uniforme. Una persona que sabe llevar un uniforme lo lleva hasta con nauticos y gafas de sol lacoste. Y el que no puede, porque es un inutil, un envidioso y un miserable, hace bien en envenenarse con su mezquindad. Como apuntara el otro día Raya a proposito de una persona que conozco, yo tengo la desgracia de tener un mal día pero él tiene la desgracia de ser un triste todos los días del año. Así que al fin y al cabo salgo ganando.

Por eso hoy estoy contento. Porque he ido al trabajo y me he sentido inutil, pidiendo hacer algo. Porque he mostrado interes e iniciativa, no porque me obligaran sino como justa correspondencia a lo que veía. Porque no se me ha hecho largo ni pesado, no he hecho un sacrificio, no he perdido nada. Me siento más rico que ayer, mejor formado, más integrado, mejor. Y todo eso porque en el bote iba un hombre que, sin necesidad de que un papelito diga que es superior a mi, me ha demostrado que lo es. Y no me siento mal por ello. Al revés, en cierto sentido me siento justificado. Esta está siendo una semana maravillosa, con las clases de ruso que me sirven para hacer algo por mi, con algo de trabajo de verdad... ya verás como enseguida viene algun cabrón y la jode. Pero hasta ahora, que me quiten lo bailao. Un abrazo, portaros mal

Sr Ale

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