Yo, que a pesar de ser una persona muy de blancos y negros huyo de los absolutos, me encuentro hoy agradeciendo determinadas dosis de no-verdad muy agradables. Al fin y al cabo, todo sueño es un poco mentira, toda fantasia un poco mentira y todo cuento, porqué no decirlo, mentira de cabo a rabo. Pero un exceso de verdad a veces es demasiado malo y hace falta algo que te consuele para seguir con el día a día.
Además, lo mejor es que las mentiras de hoy me han dado cosas bonitas que recordar y buenos momentos. Casi me arranco a mirar la caja de las cartas, a ver que encuentro. Alguien me ha dicho que le gustaría venir a verme y que lo va a intentar. Sé que al final no podrá, pero el mero hecho de intentarlo ya es justo lo que necesito. También he salido por primera vez en y pico mil findes y ha estado muy bien, hemos hablado de todo, nos hemos reido mucho y yo me he quitado un pequeño - o quizás no tan pequeño - peso de encima. Estoy libre de mi mismo. Puedo andar con las manos en los bolsillos junto al muelle, silbando, vestido con mi ropa de civil y sin preocuparme por el futuro inmediato. Ya vendrán problemas de sobra, pero ahora... ahora lo que viene es un rato de mi cama. Que no veais lo bien que se está en ella, sin que nadie me tome la palabra. Un besazo, liarla tela
Sr Ale
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